La llegada de las Hermanas de la Cruz a Huelva

La Compañía de las Hermanas de la Cruz cumple 114 años desde su llegada a la capital onubense

Las Hermanas de la Cruz nacen como una congregación religiosa. La compañía fue fundada en Sevilla en 1875 por Santa Ángela de la Cruz, cuyo objetivo fue —es, y sigue siendo— dar testimonio de fe traducido en la atención, ayuda y cuidado de las personas más necesitadas. Este objetivo fue motivado por la aspiración que Santa Ángela tenía con San Francisco de Asís, al que consideraba su padre espiritual y del que debía emanar toda su acción caritativa.

Pronto, la Compañía de las Hermanas de la Cruz fue desarrollándose y expandiéndose desde la capital hispalense hasta otros municipios de la provincia de Sevilla y ciudades de Andalucía, a lo que se sumó sus fundaciones en otros puntos de España como Canarias, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid, Extremadura, Galicia o Castilla-La Mancha. Además, desde el año 2008, la labor de las Hermanas llegó hasta países como Italia o Argentina, donde también extendieron su caridad.

Las Hermanas de la Cruz llegaron a Huelva a través del entonces sacerdote y párroco de la Parroquia de la Concepción, D. Pedro Román Clavero. Fue quién se encargó de comprar los terrenos —por valor de 7.000 pesetas— que donó a la mitra hispalense. Con diversas colectas de religiosos, fieles, vecinos, administraciones, etc., se edificó y se puso en pie la casa de las Hermanas de la Cruz. Fue bajo la advocación de la Inmaculada Concepción, a quién debe su nombre el convento.

La motivación de las Hermanas para venir a Huelva fue —además de la atención y cuidados de los desfavorecidos— la atención educativa de la mujer. Esta era una de las principales preocupaciones de D. Pedro Román Clavero, que encomendó a las Hermanas de la Cruz la labor de la enseñanza a la mujer.

La llegada de la congregación a la capital onubense fue una auténtica fiesta, un día de júbilo para los onubenses. El 30 de abril de 1910 tuvo lugar su bendición y apertura bajo la bendición del cardenal Enrique Almaraz y Santos. Las crónicas de la época cifraban en 2.500 personas la afluencia que se congregó en torno a la apertura de la casa de las Hermanas de la Cruz.

Son muchas hermandades las que tienen una importante relación con las Hermanas de la Cruz y con su fundadora, Sor Ángela de la Cruz. Hermandades como la del Nazareno, los Estudiantes o la Esperanza poseen reliquias de la beata sevillana.

Además, la Hermandad de los Estudiantes tiene como titular a Santa Ángela de la Cruz. En 1982, D. Manuel Villegas, uno de los fundadores de la corporación de San Sebastián, comienza a hablar de la posibilidad de hacer un monumento a la beata, tras su reciente beatificación por San Juan Pablo II. Dos años pasaron hasta que se pudo materializar la obra que se encuentra en la Plaza Niña por el maestro León Ortega.