Un total de 95 estudiantes ciegos o con discapacidad visual de la provincia de Huelva afrontan estos días el comienzo del curso escolar con el apoyo de los equipos de atención educativa de la ONCE, que garantizan su inclusión educativa y social.
Más del 99% de los 7.217 alumnos y alumnas ciegos o con discapacidad visual que se incorporan a las aulas estos días en toda España lo hacen en centros ordinarios, de forma que el alumnado sigue las mismas pautas y directrices que el resto de compañeros sin discapacidad visual.
En Andalucía son un total de 1.757 los alumnos ciegos o con discapacidad visual grave que atiende la ONCE. Los equipos específicos de atención al alumnado con discapacidad visual cuentan con maestros y maestras que acuden a los centros educativos para formar a la comunidad educativa en materia de discapacidad visual.
En concreto, estos maestros proporcionan estrategias y herramientas para gestionar la educación de estos jóvenes, e intervienen directamente con los estudiantes en aspectos vinculados a su discapacidad visual que así lo requieran. En la actualidad, hay 417 de estos profesionales repartidos en todas las comunidades autónomas, 200 de ellos en Andalucía y 8 en Huelva.
En la misma línea, los equipos específicos de la ONCE cuentan con una serie de profesionales que intervienen con el alumnado de manera multidisciplinar, atendiendo a las necesidades detectadas por el maestro o maestra coordinador con el objetivo de lograr un funcionamiento óptimo en su vida cotidiana, escolar y social. Así, profesionales de la psicología, trabajo social, técnicos de rehabilitación, instructores de tiflotecnología y braille o mediadores para el alumnado con sordoceguera son algunos de los perfiles que contribuyen al desarrollo integral e inclusión del alumnado.
Otro de los pilares en los que se basa la ONCE para lograr el desarrollo de competencias transversales es el trabajo con las familias. Los mismos profesionales citados anteriormente, liderados por el maestro o maestra coordinador de caso, intervendrán con la familia en diferentes áreas proporcionándoles recursos y herramientas en función de sus necesidades: adaptación y ajuste a la discapacidad visual, gestión emocional, búsqueda de recursos internos y externos a la ONCE, adaptación de materiales, etc.