El pleno votará para llevar a cabo la rehabilitación de la antigua estación de Renfe

Se inicia la operación que permitirá a la ciudad la rehabilitación del emblemático edificio, que complementará al proyecto de la nueva sede administrativa que construirá la entidad supramunicipal en la parcela cedida
Foto del pleno. Fuente: Ayuntamiento de Huelva
photo_camera Foto del pleno. Fuente: Ayuntamiento de Huelva

El pleno ordinario del mes de abril del Ayuntamiento de Huelva votará el Protocolo General de actuación entre el consistorio y la Diputación Provincial para la adquisición de la antigua estación de tren de Renfe y la cesión de la parcela dotacional trasera del Colegio de Ferroviarios.

De este modo, se inicia la operación que permitirá a la ciudad la rehabilitación del emblemático edificio catalogado como BIC como espacio socio-cultural que complementará al proyecto de la nueva sede administrativa que construirá la entidad supramunicipal en la parcela cedida. 

El primer teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, Felipe Arias, considera el inicio del procedimiento para la operación de recuperación de la antigua estación de Renfe como “un hito que marca el camino para que la ciudad recupere un edificio único, que lleva dos años en una situación crítica y que gracias a esta operación volverá a la vida, como espacio socio-cultural para el disfrute de todos los onubenses y mediante una operación conjunta con la Diputación Provincial que se integra en el ambicioso plan del Ayuntamiento para transformar el entorno de la antigua estación en la puerta de entrada a la ciudad que crece hacia la ría”.

“Huelva no puede perder más edificios emblemáticos”, por lo que “gracias este compromiso, los onubenses contarán con un centro sociocultural para disfrute de Huelva. La capital necesita espacios de esparcimiento, espacios culturales y rehabilitar nuestra historia”.

La resurrección de un edificio emblemático en desuso

La antigua estación de trenes de Huelva es un edificio inaugurado en marzo de 1880. Se encuentra en desuso desde 2018 y fue clausurada definitivamente en marzo de 2019. Desde entonces espera una solución que le devuelva la vida. Su estado de conservación actual es delicado tras el incendio de agosto de 2022 que afectó a su cubierta

Tras el incendio de 2022, ADIF realizó las tareas necesarias para mantener la estructura, mientras que el Ayuntamiento asumió la custodia, vigilancia y mantenimiento del conjunto. Posteriormente se cerró un acuerdo de cesión por el que el Ayuntamiento le pagó al Gobierno casi 157.000 euros como indemnización para que desde el 31 de diciembre de 2022 pasara a ser propiedad municipal.