El Sindicato de Enfermería, SATSE, se ha marcado como nuevo objetivo estratégico de la organización la aprobación de una norma que permita acceder a enfermeras y enfermeros a la jubilación anticipada de manera voluntaria y que, de aplicarse a corto plazo, podría beneficiar en Huelva a más de 400 profesionales de entre 55 y 64 años. Con esta medida, se daría respuesta a la problemática que les supone seguir trabajando en condiciones especialmente penosas y duras y mejoraría la atención a ciudadanos y pacientes y el funcionamiento del Sistema Nacional de Salud (SNS).
Antonio Botello, Secretario Provincial de SATSE-Huelva, explica que las enfermeras y enfermeros cumplen los mismos requisitos que otros colectivos profesionales, como los del sector ferroviario, personal de vuelo, profesionales taurinos o policías, a los que el Gobierno ya les ha aplicado un coeficiente reductor de la edad de jubilación en virtud de la Ley General de la Seguridad Social.
Esta norma, añadió, prevé que la edad mínima exigida para tener derecho a la pensión de jubilación pueda ser rebajada en aquellos grupos o actividades profesionales cuyos trabajos sean de naturaleza excepcionalmente penosa, tóxica, peligrosa o insalubre y acusen elevados índices de morbilidad y mortalidad.
El Secretario de SATSE-Huelva, recalca que la profesión enfermera es ejercida en más de un 85 por ciento por mujeres, y al vincularla socialmente a los roles que tradicionalmente se asocian al género femenino del cuidado (hogar, familia…), no se le reconoce suficientemente la gravosidad de sus condiciones laborales.
“La sociedad no percibe la dureza psicológica, el estrés o el agotamiento emocional que provoca el contacto permanente con el sufrimiento, el dolor, la enfermedad y, en ocasiones, la muerte. Por ello, no se están adoptando las medidas de compensación que ayuden a proteger su salud, también en la última etapa de su vida laboral”, apuntó.
De otro lado, Antonio Botello remarca que el sistema de jubilación por coeficientes reductores que defiende SATSE no implica una sobrecarga adicional del sistema público de pensiones ni tampoco de la Seguridad Social, ya que prevé una cotización incrementada que se abonará durante toda la vida laboral de cada enfermera o enfermero.
Según dijo, la posibilidad de acceder a la jubilación anticipada para las enfermeras y enfermeros mejoraría la atención a pacientes y ciudadanos y al sistema sanitario en su conjunto, dado que estos profesionales, por la naturaleza de su trabajo y la complejidad del mismo, necesitan una pericia y habilidades específicas, así como un estado de permanente alerta y vigilancia, que se ve afectados a causa de la evolución cronológica natural de las personas.
Además, el responsable de SATSE-Huelva asevera que el posibilitar la jubilación anticipada de las enfermeras y enfermeros que así lo deseen conllevaría la contratación de nuevos profesionales, rejuveneciendo de esta manera las plantillas en los centros sanitarios.
Según los datos recopilados por el Sindicato de Enfermería este proyecto beneficiaría, en un corto plazo, a 56.769 enfermeros y enfermeras en todo el Estado que, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), se encuentra en edad de prejubilación entre 55 y 64 años, de los cuales 8.543 (6.051 mujeres y 2.492 hombres) son de Andalucía, 427 en Huelva.
En lo referente exclusivamente al Servicio Andaluz de Salud (SAS), ya el denominado Plan de Ordenación de los Recursos Humanos detallaba que el 25,2 por ciento de la plantilla de diplomados sanitarios, denominación antigua en la que incluyen las enfermeras y enfermeros, superaban los 55 años de edad en 2019. En concreto, los posibles beneficiaros de la propuesta de SATSE serían, según los datos del SAS, 6.582, de ellos 4.752 mujeres (un 18,2% de la plantilla total) y 1.830 hombres (7% de la plantilla total).