Según los expertos, la mayoría de los traumas se superan a medio plazo con el tratamiento adecuado

El 10 de octubre se celebra el día mundial de la Salud Mental..

Sufrir una experiencia, tanto breve como prolongada, amenazadora para la persona y que afecta al bienestar físico y emocional de la misma, es según la doctora Ana Sara Viedma, psiquiatra del Hospital Quirónsalud Huelva, una experiencia traumática. ‘Un trauma es aquello que nos desregula y afecta tanto a lo sensorial como a lo emocional y a lo cognitivo’.

Estar involucrado en un accidente de tráfico grave, sufrir un desastre natural o ser víctima de violencia o abusos sexuales son algunas de las causas de los traumas emocionales. Las personas que sufren un trauma psicológico suelen manifestar esta patología a través de numerosos síntomas como el insomnio, pesadillas, ansiedad, nerviosismo, continuo estado de alerta, indiferencia emocional y culpa o vergüenza por la situación.

Según explica la doctora Viedma ‘el trauma se hace presente en el día a día de la persona e interfiere en su comportamiento cotidiano, siendo por tanto imprescindible un especialista que aborde el problema para tratarlo y solucionarlo’. Además, apunta la especialista ‘el pronóstico de la mayoría de los traumas emocionales es muy bueno y se superan a medio plazo con el abordaje adecuado’. En este sentido, existen diversas terapias enfocadas a la superación de los traumas emocionales, con excelentes resultados sobre el paciente. Una de ellas es la terapia EMDR.

EMDR (reprocesamiento y desensibilización a través del movimiento ocular, por sus siglas en inglés) es un procedimiento estructurado y orientado al tratamiento del trauma con una amplia y sólida base empírica.

Esta terapia se usa para el tratamiento de traumas psicológicos centrándose en el recuerdo de la experiencia traumática para superarla. Según explica la doctora Viedma ‘el plan de trabajo es recoger la información de la historia del paciente, rastrear las experiencias ‘’clave’’ en su historia de vida, y convertirlas en dianas terapéuticas sobre las que trabajar.

A continuación, explica la especialista ‘trabajamos con atención dual (se dice que con un pie en el pasado y otro en el presente) y estimulación bilateral que mantienen el sistema de procesamiento activo, preferiblemente con movimientos oculares, aunque también se puede usar otros estímulos alternantes, aunque de menor potencia, de tipo táctil o auditivo.

En esta fase, el paciente, guiado por el terapeuta, debe mover los ojos de un lado a otro. Es de este modo como EMDR se comunica con el cerebro en su propio lenguaje e integra aquella información que en su día no se procesó de forma adaptativa permitiendo así la modificación de la memoria traumática y la superación paulatina del daño emocional.

Por último, concluye la doctora Viedma que ‘cada sesión dura alrededor de 30-40 minutos y son necesarias entre 3 y 6 sesiones de esta terapia para resolver el problema, aunque en casos complejos de traumas generados en la infancia el tratamiento puede ser algo más extenso.