Cien años del día en el que la Virgen bajó de los cielos

El Papa Francisco ha proclamado este sábado santos en una ceremonia en Fátima, en Portugal, a los dos hermanos pastorcillos, Jacinta y Francisco, que junto con su prima Lucía presenciaron las apariciones de la Virgen hace 100 años.

En la Misa de canonización el Pontífice ha centrado su homilía en la esperanza. “Él nos ha creado como una esperanza para los demás, una esperanza real y realizable en el estado de vida de cada uno”, ha dicho. “El cielo activa aquí una auténtica y precisa movilización general contra esa indiferencia que nos enfría el corazón y agrava nuestra miopía. No queremos ser una esperanza abortada”.

De igual modo, ha declarado que la Virgen “no vino aquí para que se la viera. “Para esto tendremos toda la eternidad, a condición de que vayamos al cielo, por supuesto. Vino a recordarnos la Luz de Dios que mora en nosotros”, ha dicho.

Al inicio del acto, el obispo de Leiria-Fátima, António Marto, pidió al papa que inscribiese a Francisco y Jacinta en el libro de los Santos y después hizo una breve presentación de la biografía de los dos niños. Posteriormente, el pontífice leyó la tradicional fórmula, pero esta vez de manera excepcional la leyó en portugués y no en latín.