Vidal Blanco, candidato del PP en Trigueros: “el ciudadano quiere que lo escuchen, que atiendan sus problemas”
Vidal Blanco (46, Huelva) asegura tomarse muy a pecho los retos y, para el candidato del PP, no hay mayor orgullo que convertirse en alcalde del pueblo onubense de Trigueros.
No es nuevo en política: de hecho, con solo 24 años tuvo la oportunidad de cogobernar desde la Concejalía de la Mujer —ahora llamada Concejalía de Igualdad—. “Lo que más me llenó fue el poder relacionarme con otros grupos políticos, con otros colectivos. Lo considero un episodio muy emocionante en mi vida”. Más de veinte años después y una vez adquirida “la madurez y energía suficiente”, ha decidido volver a ponerse en primera línea de batalla liderando un proyecto para el pueblo en el que nació y en el que se ha criado.
Para Blanco, su formación en Derecho y desarrollo profesional en el mundo empresarial y las finanzas le ha aportado la capacidad de enfrentarse a nuevos desafíos y reconoce que “le empieza a gustar la incertidumbre”. “He comprendido muy bien qué es ser autónomo y como tienen que luchar día tras día. Sé perfectamente lo que es sufrir por conseguir algo”.
Cuando piensa en los vecinos y vecinas de Trigueros, lo primero que se le pasa por la cabeza es que no quiere fallarles. Así, una nueva forma de hacer política basada en “la alcaldía de barrios” que permita mayor cercanía entre habitantes y alcalde, volver a hablar de empleo en el pueblo o “conectar Trigueros con el mundo” son algunos de los platos fuertes de su programa electoral.
¿Qué estudió y a qué se ha dedicado antes de la política?
“Tengo que darle las gracias a mis padres por haberme brindado la oportunidad de estudiar. Vengo de una familia humilde y pude conseguir, desde el esfuerzo y los valores que me inculcaron como la educación y el respeto a los demás, mis objetivos personales. Ellos me transmitieron el no tener miedo ante las adversidades”.
Se considera un amante de la formación, aunque la que está relacionada con lo empresarial le interesa especialmente: “estudié Derecho, me especialicé en el mundo financiero y, por último, en tecnología alimentaria. Siempre tengo un libro en las manos que me entretiene y me divierte. Creo fielmente en la frase: la educación y el conocimiento nos hará libres”.
“Estuve 18 años trabajando en el sector financiero, pasando por diferentes cargos de responsabilidad en distintas zonas, hasta que me di cuenta de que mi cuerpo me estaba pidiendo un cambio. Comencé en el mundo del emprendimiento —donde he estado cuatro años—, y he podido comprender muy bien lo que significa ser autónomo, la lucha día a día y cómo de mal lo hemos pasado durante la pandemia. Sé lo que es sufrir por conseguir una cosa”.
¿Por qué decidió entrar en política?
“Decido entrar por responsabilidad. Porque quiero un futuro mejor para Trigueros y, por supuesto, para mis hijos. Me encuentro maduro y capacitado para hacer las cosas bien y considero que mi trayectoria profesional me ha proporcionado las herramientas necesarias para enfrentarme a las dificultades”.
¿Cuál ha sido el punto de inflexión que le ha llevado a involucrarse en política?
“Tomar la decisión no ha sido fácil. Yo soy muy familiar, cuento con el apoyo de los míos y eso es lo que me ha generado el impulso necesario para dar el paso”.
“Cuando yo me embarco en un proyecto, tengo que dar lo mejor de mí. Eso requiere tiempo personal y familiar por lo que le acabas quitando horas a los que te rodean. Aún así, lo afronto con ilusión y ganas de cambiar la vida de mis vecinos para mejor”.
Entonces, ¿su carrera política comenzó hace relativamente poco?
“No. Realmente tuve la oportunidad, hace ya veinte años, de formar parte de un cogobierno. Era muy joven, tenía veinticuatro años. Tuve una concejalía y lo que más me llegó es que pude llevarme bien con otros grupos políticos y con los distintos colectivos para hacer política”.
Aunque considera que la experiencia le aportó valor, reconoce que se enfrenta a algo totalmente diferente. “Ahora estoy encabezando una lista en la que tengo que liderar. Todo es distinto: yo como persona, la situación socioeconómica del pueblo, el proyecto en sí”.
¿Cómo afronta las elecciones?
“Con mucha fuerza y esperanza, porque mis vecinos y vecinas me dan ánimo todos los días. Cuando la gente te para por el pueblo, te cuenta sus problemas o te pide soluciones, lo primero en lo que pienso es en que no quiero fallarles”.
«El sentimiento que tengo es el de “ojalá Trigueros me brinde la oportunidad de gestionar el pueblo, de ser su alcalde. Además, tengo otra cosa muy importante que es mi equipo. Es el mejor de los bastones para guiarme en este sendero».
¿Cómo definiría a su equipo?
“La candidatura son dieciséis personas que dan la cara, pero contamos con un equipo de más de treinta que están trabajando con la misma intensidad e ilusión para que nuestro pueblo tenga un futuro mejor. Están preparados/as para echarse a la espalda la gestión del lugar donde han nacido o donde viven y el cual conocen a la perfección”.
“Hay grupos políticos que están en horas bajas pero en nuestro caso hay mucha juventud implicada. En un pueblo pequeño donde apenas hay representatividad política, que nos apoyen masivamente los jóvenes cuando salimos a la calle para mí representa algo muy importante”.
¿Se esperaba que la campaña iba a ser tan bien acogida?
“Cuando me focalizo en gestionar las cosas pongo mucho ímpetu. Eso desgasta, pero lo que más me gusta es escuchar a la gente”.
“En la gestión política de un Gobierno Local de un pueblo pequeño, los grandes hitos son muy relevantes y deben existir, pero al final el ciudadano lo que quiere es que le escuchen, le atiendan a los problemas del día a día y a pie de calle. Las cosas básicas de la convivencia diaria son el origen de las alcaldías”.
“Veo que la esencia es que necesitamos convivir, estar los unos con los otros y nos ayuda el tener a una persona como nexo de unión que te pueda escuchar y a la que tú le has dado la gestión de lo tuyo. Lo que me hace grande es que te vean como el respaldo de la persona que va a solucionar su problema y que su problema, por supuesto, es importante”.
¿Tienen los jóvenes de Trigueros un futuro profesional en su pueblo?
“Los jóvenes son el futuro. Un gobierno que da la espalda a los jóvenes no gobierna. Si tú no miras por el futuro, la gestión que estás haciendo no es buena”, afirma con contundencia el candidato.
“Lo primero que hay que hacer con las nuevas generaciones es escucharlas. Lo segundo es pelear con las administraciones competentes para que tengan salidas formativas y adaptadas a las necesidades laborales del entorno y de la situación de Trigueros”.
“Uno de mis objetivos principales es atraer empresas al pueblo porque tenemos que empezar a hablar de empleo. Nos hemos quedado aislados, necesitamos que se traiga inversión y que vengan nuevos negocios donde nuestros hijos e hijas puedan desarrollarse profesionalmente”.
¿Retos a los que se enfrenta si se convierte en alcalde?
“Quiero trabajar para que Trigueros ocupe el lugar que se merece porque tiene talento y patrimonio. Su situación geográfica es envidiable: estamos en la campiña pero el área metropolitana que se desarrollará con el Puerto de Huelva, la logística y toda la parte de energías renovables como el hidrógeno verde lo vamos a tener muy cerca”.
“Trigueros tiene que ser un epicentro de residencia para que pueda crecer en número de habitantes y empresas. Tenemos que trabajar para ser un referente cultural y patrimonial en la provincia, pero para ello hay que dotar al pueblo de infraestructuras de transporte e hídricas y mejorar las que ya existen. Además, en Trigueros tenemos edificios con más de 600 años de historia, poseemos el núcleo prehistórico más importante del sur de Europa y todo esto hay que ponerlo en valor”.
¿Qué aporta su profesión a su política?
“Soy demócrata y he nacido, crecido y desarrollado en democracia con lo cual son los valores que me representan. Hablo de la objetividad, el servicio público o el interés general que tengo muy interiorizados porque creo en la moderación y me siento muy representado por políticos que se basan en el consenso y dejan de lado la exaltación”.
“Si hablo de cómo me enfrentaría a la política, me gustaría que fuera de transformación social como la que lleva Juanma Moreno. El venir del mundo del Derecho me aporta el poder hablar de tú a tú con los funcionarios o las administraciones. Creo que la mejor baza que puede tener un político de la administración local es conocer de leyes y de números, además de ser cercano, tener valores y saber gestionar”.
¿Proyectos para Trigueros?
Su respuesta es clara: aunque hay proyectos que ya están en marcha, él viene con los suyos propios: “quiero implantar una alcaldía de barrios que actualmente no existe. Un alcalde no debe estar todo el tiempo en un despacho. Tiene que salir a la calle a escuchar las propuestas y meterse en el despacho correspondiente determinados días. Eso es lo que te da la cercanía con el pueblo, lo que te mide con el ciudadano porque tienes el contacto de la gente constantemente. Otra cuestión es empezar a hablar de creación de empleo. He conocido diferentes gobiernos pero nadie se ha enfrentado a mantener a las empresas y cuidarlas para que no se vayan y se fije riqueza al territorio”.
Otro de los puntos claves es el de la nacional 435: “Trigueros, cuando se creó la nueva obra de la nacional 435, quedó aislado. Esa carretera nos impide el acceso directo, pero sí que tenemos una calle que nos une. El objetivo es crear un acceso a esa carretera que nos conectaría al Dolmen de Soto y la gente entraría con más frecuencia a Trigueros”. La segunda fase de la obra sería hacer un bulevar en la dicha carretera. Por debajo pasarían los coches y la parte superior se convertiría en una zona de ocio quedando así Trigueros "más conectado que nunca con el resto del mundo".