La Palma del Condado se convierte en el epicentro del vino artesanal este fin de semana
La Palma del Condado se prepara para recibir este fin de semana el VII Encuentro Vitivinícola de Huelva, una cita imprescindible para los amantes del vino y la cultura enológica, que este año rendirá homenaje a los pequeños productores de vino artesanal de toda España.
El evento, que se celebrará en la Plaza de España de La Palma del Condado, reunirá a 17 bodegas procedentes de destacadas regiones vitivinícolas como Bierzo, Ronda, Castilla-La Mancha, Rioja Alavesa, Sierra de Gredos, Utiel-Requena y el propio Condado de Huelva.
Con un espacio expositivo de más de 3.500 metros cuadrados, el encuentro contará con 11 carpas donde los visitantes podrán degustar una amplia variedad de vinos, conocer los procesos de producción artesanal y dialogar directamente con los viticultores.
La representación onubense será especialmente destacada con la participación de bodegas como Privilegio del Condado, Del Socorro, MAM, Garay, Vega Menacho y Magasé, todas ellas de La Palma y Bollullos, además de las reconocidas Marqués de Villalúa y Oliveros.
Desde otras zonas de España acudirán también bodegas como Federico Schatz (Ronda) y productores de regiones como Castilla-La Mancha, Utiel-Requena y Bierzo, entre otras.
La alcaldesa de La Palma del Condado, Rocío Moreno, ha destacado que en esta edición “se marida el vino con la cultura, con actividades en el Teatro España y en diferentes espacios del municipio”.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Amigos del Vino del Condado de Huelva, Manuel Astasio, ha subrayado que “Huelva tiene unas peculiaridades que la hacen casi única, en cuanto escarbas un metro aparece su historia y su tradición vitivinícola”.
Astasio también ha puesto en valor la importancia de apoyar a los pequeños productores: “El gran público siempre se rige por las tres ‘r’: rareza, raíz y recuerdo, y muchas de esas cualidades las encontramos en las bodegas artesanalesque hoy siguen trabajando con pasión”.
El encuentro pretende dar visibilidad a los viticultores de pequeña escala, que mantienen vivas las tradiciones de la vinificación artesanal frente a los procesos industriales, apostando por la sostenibilidad, la innovación y el valor del territorio.