Saltan las alarmas tras una nueva derrota del CD San Roque, 1-2, ante el Atlético Antoniano

(Firma: Manuel Camacho)

Se le empieza a acabar el crédito a Juan Carlos Camacho. Un equipo se cimienta desde la defensa, y ya sea por falta de colocación, concentración, mala suerte, dibujo u otro desbarajuste, el San Roque de Lepe concede mucho atrás y eso los equipos rivales lo saben e inciden en ello. En esta jornada parecía que podía lucir el sol en el Ciudad de Lepe gracias a unos primeros buenos minutos de los sanroquistas, nada más lejos de la realidad, de nuevo se hizo de noche en una entidad que desde la jornada dos ante el Ceuta no sabe qué es un triunfo, y nos encontramos en la octava.

El partido comenzó con posesión de calidad de los locales, que aprovecharon el buen toque de Miguelito, Camacho y López para triangular en la medular. Fruto de este trenzado salió la jugada de Pablo Carrascosa desde flanco izquierdo al borde del área. El valenciano se sacó un disparo cruzado perfecto con la diestra al palo largo del portero para anotar el primero de la tarde y cuarto de su cuenta personal (1-0, 9´). La alegría volvería a durar poco para los de Camacho, y es que la mala serte se alió con el hoy lateral derecho `Beke´, que se resbaló en el momento menos oportuno: en un centro lateral que cazó Ranchero para poner la tablas en el resultado (1-1, 31´). Tras la fatídica jugada los viejos fantasmas volvieron a planear en el Ciudad de Lepe, traduciéndose en un nuevo gol de los visitantes, en este caso de Chulin gracias a un contra llevada brillantemente por Juanjo (1-2, 40´).

La segunda parte estuvo maquillada por la intención e intensidad aurinegra que se adueñó de la posesión e hizo de los últimos 45 minutos un monólogo. Por desgracia, el guión no sirvió de nada, puesto que aunque el San Roque tenía el balón, los de Lebrija no terminaban de sufrir en los metros finales.

Sea como fuere, el choque terminaría con el uno a dos de la primera parte en un nuevo tropiezo aurinegro, que ya no sabe a dónde mirar para colocar los focos de la dinámica negativa. Cinco puntos de 20 es un saldo muy escaso en un San Roque que no estaba configurado a principios de campaña para luchar por la zona alta. Pero tampoco por la baja.