El Esperpento

Luces de Bohemia. Teatro Español

He acudido en el Español a la función de la obra Luces de Bohemia de Ramón María del Valle-Inclán. Los críticos teatrales comentan que supone una de las mejores representaciones que se ha hecho sobre la pieza del escritor gallego. Un reparto de actores de la talla de Ginés García Millán, Antonio Molero o Andrea Santos, les dan vida a personajes como Max Estrella, Latino de Híspalis y Claudinita entre otros. Esta creación fundamental en nuestro repertorio escénico arroja un aporte dramático de muy parecidas circunstancias a las que estamos viviendo en la actualidad en el espectro político español. Pues un esperpento, que fue la corriente literaria que creó Valle con este texto, es a lo que verdaderamente estamos asistiendo.

Lo del real decreto ley llamado Ómnibus, ha sido el colmo de la inoperancia. En esta nueva entrega es donde se ha visto claramente lo que tantas veces veníamos diciendo desde el Partido Popular, que no hay Gobierno. Al ejecutivo se le han caído los apoyos de investidura y de aquel fuego solo quedan cenizas. Ha intentado contentar con este texto a sus supuestos socios convirtiéndolo en un cajón de sastre, aderezarlo con cuestiones que el presidente Sánchez tiene como deuda a los partidos independentistas y separatistas, pero le ha salido el tiro por la culata. Pues no contaba que su falta de dialogo con los partidos del arco parlamentario le iba a jugar esta mala pasada y se le cayera abismalmente este decreto trampa. Clara muestra de un gobierno que se considera histriónico.

Al traje se le han abierto las costuras, al no caber tanta masa legislativa en su chaqueta. Desde primera hora le dijimos que en lo esencial y trascendente estábamos de acuerdo. A saber, la revalorización de las pensiones, las ayudas a los afectados por las consecuencias de la Dana y el volcán de La Palma, así como a la bonificación del transporte público. Por el contrario, nos mostramos en contra de la ocupación ilegal de viviendas, del regalo de un palacio a una organización política o las subidas del IVA a los alimentos y la luz. Es por lo que le pedimos que troceara el decreto y separar así el grano de la paja, pero la respuesta fue la de un no rotundo.

Hasta que de nuevo apareció en escena Junts y su jefe Carles Puigdemont, para representar el género literario valleinclanesco. Y este espejo deformado de la realidad, esta representación caricaturesca y esta escenificación grotesca, tomar otra vez la teatralidad absurda y ridícula. Pues ahora, ahora sí, porque se lo ha pedido el de Waterloo, el famoso decreto sí se puede trocear y pasar de las ochenta medidas iniciáticas a solo veinte y nueve. Vaya casualidad.

A Pedro Sánchez no le ha importado arrodillarse nuevamente ante el fugado de la justicia y a su vez, este demostrar, quién es el que manda de verdad en el gobierno. Se humilla solemnemente ante el chantaje de los independentistas aceptando cambiar y trocear su decreto. Amén de someterse a una moción de confianza y tramitar una proposición no de ley referida a ella. Esto demuestra la escasa capacidad que tiene el inquilino de la Moncloa para gobernar y las fórmulas chusqueras que osa emplear a falta de no tener unos presupuestos generales que le permitiría desarrollar una acción de Estado con absoluta normalidad.

A la vista de todos los españoles ha quedado retratada su actitud y posicionamiento. Ha preferido pagar un alto precio por la aminoración del decreto a haberlo obtenido gratis de haberse dirigido a nosotros. Esto es triste pero cierto. Las pensiones, si se tiene intención verdadera de subirlas, ya que no hay presupuestos en el que se haría automáticamente, se plantea con un solo decreto consensuado para darle la gran importancia que tiene. Pero está claro que ese no era el objetivo de Sánchez, sino que, utilizando su opinión mediática sincronizada, echarnos encima a una parte importante de la sociedad española con la sola intención de sacar, a futuro, rédito electoral. Ni más ni menos, ni menos ni más, como reza en el cuadro de las postrimerías de Valdés Leal que está en el hospital de la Caridad de Sevilla.

Visto lo visto y una vez hubo ocurrido todo esto. Lo más importante que podemos extraer es que nuestros jubilados van a tener revalorizadas sus pensiones, las bonificaciones al transporte van a seguir existiendo y los damnificados de la Dana van a recibir sus ayudas. Y todo ocurrirá, a pesar de la jugada que ha intentado hacer Pedro Sánchez, al que no le ha salido su estrategia política porque esta vez le fallaron hasta su sinfonía de medios. Que razón tenía don Ramón del Valle-Inclán, es inédito lo que pasa porque hay una forma innovadora de representar la realidad, y lo hacen de manera deformada y grotesca, vamos, un verdadero esperpento.

Manuel García Félix

Diputado en el Congreso por la Provincia de Huelva.