La Semana Santa de Huelva deja una entrañable escena con una monaguilla de cuatro años

Amanda Barba protagoniza una de las imágenes para el recuerdo del Domingo de Ramos
Fuente: Cedida.
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La Semana Santa de Huelva ha dejado este año una de esas escenas que, por su carga simbólica y emocional, permanecen en la memoria colectiva más allá del propio discurrir de las cofradías. La protagonizó Amanda Barba, una niña de cuatro años de Huelva capital, que dejó una de las imágenes más recordadas de estos días al quedarse dormida en plena carrera oficial durante la salida procesional del Domingo de Ramos con la Hermandad de la Borriquita.

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Era la primera vez que Amanda participaba como monaguilla, en una jornada especialmente señalada para su familia por el vínculo que mantienen con la Virgen de los Ángeles y con la propia hermandad. Según ha relatado su madre a Huelva Hoy, la pequeña comenzó a acusar el cansancio durante la estación, con dolor en los pies, hasta el punto de que una de las pendientes tuvo que cogerla en brazos. Fue entonces cuando la niña terminó quedándose dormida, en una escena que resumió, de forma espontánea, la mezcla de ilusión, esfuerzo y ternura que también forma parte de la vivencia cofrade.

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La imagen de Amanda dormida en brazos en mitad del recorrido se convirtió así en uno de los momentos más entrañables de esta Semana Santa, no solo por la corta edad de la pequeña, sino también por lo que representa dentro de una tradición que en muchas familias se transmite de generación en generación. En este caso, además, la escena tiene un valor añadido por la historia familiar que la sostiene.

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Amanda es bisnieta de Amalia Corral, quien fuera durante muchísimos años camarista de la Virgen de los Ángeles y una figura de referencia dentro de la hermandad. Su recuerdo continúa muy presente entre quienes la conocieron y compartieron con ella la devoción y el trabajo cotidiano alrededor de la imagen mariana. Fallecida hace ya algunos años, fue precisamente ella la persona que inculcó en su familia la pasión por la Virgen de los Ángeles, un legado que sigue vivo hoy en las nuevas generaciones.

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La escena vivida este Domingo de Ramos adquiere así una dimensión que va más allá de la anécdota. La presencia de Amanda como monaguilla y su imagen dormida en la carrera oficial conectan con esa herencia sentimental y devocional que atraviesa a muchas familias onubenses y que encuentra en la Semana Santa uno de sus principales espacios de expresión. La emoción del estreno de la niña en la cofradía se entrelaza de este modo con la memoria de quienes, años atrás, mantuvieron viva la vinculación familiar con la hermandad.