Es un día especial para el Presidente de la Asociación “Camino del Rocío sin Barreras” Francisco José Fernández. Finalmente, se ha firmado un convenio con las instituciones almonteñas para conseguir que todos los rocieros y rocieras, indistintamente de las limitaciones que posean, tengan la posibilidad de disfrutar del Camino del Rocío y de todos los servicios de la Aldea.
El Alcalde almonteño Francisco Bella se ha mostrado satisfecho con la firma del documento y con el trabajo que se realizará de la mano de la Hermandad Matriz y un nutrido grupo de asociaciones que velan por la igualdad de la ciudadanía y por la inclusión social.
La Junta de Andalucía participará activamente en la iniciativa. Un proyecto que abarcara programaciones y actividades y que, especialmente, se volcará en "suprimir las barreras arquitectónicas" que dificultan que personas con distintas capacidades puedan acceder a la ermita de la Virgen del Rocío.
Pero ningún esfuerzo de este tipo sería posible sin el apoyo directo del voluntariado y es por ello que jóvenes del Centro de Estudios Universitarios “Cardenal Espínola”-CEU, participantes de “SOS Ayuda sin Fronteras” o distintas hermandades rocieras se han comprometido a facilitar la movilidad y los desplazamientos de todas las personas con necesidades especiales.
Burros terapeutas, fieles acompañantes en la lucha por la inclusión social
Uno de los aspectos más llamativos del proyecto es el que representa la presencia, e interacción, de la unidad de Burritos Terapeutas de la Asociación “El Burrito Feliz” de Doñana. Estos asnos, cuyo esfuerzo es reconocido internacionalmente, pertenecen al equipo del “Bosque Hospital” de Huelva y se hicieron muy famosos en su programación de apoyo emocional al personal sanitario, agotado en su lucha durante la pandemia del COVID. Ahora las burritas “Leonor”,” Flavia” o el simpático “Magallanes” dedicaran su tiempo a "dinamizar y llenar de cariño y amor a los participantes en el proyecto".