Alfonso Rodríguez ha cumplido un sueño, volver a subir al faro que 40 años antes construyó, el Faro de El Rompido, junto a su nieta María y a su amigo Juan Antonio.
El nuevo Faro El Rompido, Cartaya, reemplazó al construido a mediados del s. XIX. Data de 1975 y su torre, de 24 metros de altura y con una cúpula a 43 metros sobre el nivel del mar tiene forma circular.
Su nieta, María Linares, ha explicado que "mi abuelo, Alfonso Rodríguez Rodríguez, natural de Pozo del Camino, trabajó hace cuarenta años en la construcción del faro del Rompido, siendo su sueño poder volver a visitarlo. Tras tiempo gestionándolo, ya que no es fácil su acceso, en las fotos que se muestran, podéis apreciar como todo se viabilizó y pudimos cumplir su sueño.
El día 3 de octubre, por un rato, nos trasladamos cuarenta años atrás, pudiendo adentrarnos en el faro y escuchar cada una de sus ‘batallitas’ dentro de este, desde lo largo que se le hacía el camino hasta llegar al mismo, hasta saber los escalones que encofró, los huecos de ventana y canaletas que hizo, la forma en la que van cogidas las escaleras y cómo se deslizaba por estas desde lo más alto hasta llegar abajo, sin dejar insignificante la liebre que uno de sus compañeros pintara en una de las paredes.
En nombre de mi familia, queremos dar las gracias a Juan Antonio Contreras, al Ayuntamiento de Cartaya y a la Autoridad Portuaria de Huelva por hacer posible esta visita, donde los ojos de mi abuelo no pararon de brillar, desde su entrada hasta su salida".