Almonte denuncia la judicialización política contra su alcalde por parte del PSOE
El Ayuntamiento de Almonte considera que la reciente solicitud del Ayuntamiento de Paterna del Campo para que se declare la nulidad del convenio interadministrativo firmado el 23 de julio de 2024 entre la Mancomunidad de Servicios de la Provincia de Huelva (MAS), GIAHSA y el propio Ayuntamiento de Almonte forma parte de una ofensiva política coordinada impulsada desde el PSOE provincial contra el gobierno municipal almonteño y, de manera directa, contra su alcalde, Paco Bella.
Según el escrito presentado, se cuestiona la validez del convenio por no haber sido publicado ni notificado al resto de municipios integrantes de la Mancomunidad. Desde Almonte se subraya que el acuerdo con GIAHSA no supone un trato de favor ni un privilegio singular, sino que responde a criterios técnicos y económicos equiparables a los aplicados al conjunto de ayuntamientos de la Mancomunidad, que han percibido compensaciones en términos similares.
El Ayuntamiento lamenta que este debate, de naturaleza administrativa, haya derivado en una estrategia de judicialización con un marcado componente político. En ese contexto se encuadran también la denuncia presentada contra el alcalde de Almonte por el alcalde de Bonares y el portavoz del PSOE en el municipio, así como las acusaciones vertidas públicamente sobre una supuesta negativa de auxilio para reparar los daños en el paseo marítimo de Matalascañas tras los temporales, una afirmación que el gobierno local rechaza de forma tajante.
Desde Almonte se recuerda igualmente que el municipio ha venido reclamando de manera reiterada criterios justos y objetivos en la distribución de los fondos del MITECO destinados a paliar los destrozos en el entorno de Doñana, denunciando una desigualdad en el reparto que ha perjudicado a zonas especialmente afectadas. Estas reclamaciones, lejos de ser atendidas, han coincidido en el tiempo con un aumento de la presión política y judicial contra el alcalde.
El equipo de gobierno municipal considera que en el trasfondo de esta ofensiva subyace la pérdida de influencia del PSOE en la Mancomunidad de Aguas, consecuencia directa de decisiones adoptadas por el Ayuntamiento de Almonte en defensa de sus intereses municipales. Una realidad que, según fuentes locales, no ha sido asumida por determinados sectores del partido a nivel provincial.
En este contexto, el Ayuntamiento denuncia que se esté intentando apartar a Paco Bella por la vía judicial, ante la imposibilidad de hacerlo desde el terreno político. Una estrategia que el gobierno local califica de injusta y desproporcionada, especialmente cuando se dirige contra una persona que, recuerdan, lleva más de dos años y medio sin percibir un solo euro del Ayuntamiento, y que ha centrado su gestión en la recuperación económica, social y administrativa del municipio.
Frente a esta situación, resulta significativo —señalan desde Almonte— el momento de debilidad orgánica que atraviesa actualmente el PSOE en el municipio, evidenciado en la escasa asistencia a sus últimas asambleas, muy lejos de la movilización social que se vivía cuando Paco Bella lideraba el partido, con encuentros que reunían a cientos de militantes y simpatizantes.
De hecho, una parte relevante de la militancia histórica y de dirigentes actuales del PSOE ha manifestado públicamente su deseo de que Paco Bella vuelva a ocupar un papel central en el proyecto socialista local. Una posibilidad que, según estas mismas fuentes, ha sido descartada por la actual dirección local, que ha optado por alinearse con una oposición frontal y destructiva, en lugar de abrir espacios de diálogo con Ilusiona, el proyecto político que hoy gobierna Almonte.
El Ayuntamiento de Almonte insiste en que la crítica política es legítima, pero advierte del grave precedente que supone utilizar denuncias judiciales como herramienta de desgaste personal y político contra un alcalde cuya honestidad y dedicación al servicio público están fuera de toda duda.
Finalmente, el gobierno municipal reitera su plena confianza en la legalidad de sus actuaciones, su respeto absoluto a las resoluciones judiciales y su convicción de que la verdad y los hechos acabarán prevaleciendo frente a una estrategia que, a su juicio, busca frenar por medios impropios el respaldo social creciente que hoy tiene Paco Bella en Almonte.