La situación del litoral de Matalascañas ha centrado una reunión de trabajo celebrada en Huelva entre la subdelegada del Gobierno, María José Rico, el jefe provincial de Costas, Gabriel Cuena, y el alcalde de Almonte, Francisco Bella. El encuentro sirvió para analizar el estado actual de la playa y coordinar las actuaciones que ya se están desarrollando para reforzar la estabilidad del frente litoral.
Según lo expuesto tras la reunión, en estos momentos una draga trabaja en el aporte de 700.000 metros cúbicos de arena a la playa de Matalascañas, una intervención que supone una inversión cercana a los seis millones de euros. Esta actuación se complementa con el recrecimiento de nueve espigones, una medida que busca ofrecer mayor seguridad frente a la erosión y los temporales.
Estas actuaciones se consideran clave para mejorar la resistencia del litoral y reducir la pérdida de arena en uno de los enclaves turísticos más importantes de la costa onubense, donde la estabilidad de la playa resulta determinante tanto para la seguridad del entorno urbano como para la actividad económica de la zona.
Además, se ha elevado al Ministerio de Política Territorial la solicitud de declaración de zona gravemente afectada por una emergencia de Protección Civil, una figura que permitiría articular apoyos adicionales para afrontar los daños registrados. Paralelamente, la Unidad Militar de Emergencias (UME) ha participado en la evaluación técnica de la zona, aportando informes sobre el estado de las áreas más sensibles.
El contacto entre las administraciones continúa abierto. El próximo 14 de enero está prevista una nueva reunión en el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, donde se abordarán tanto soluciones inmediatas como medidas de carácter estructural destinadas a garantizar la protección del litoral y la estabilidad futura de Matalascañas.
Las actuaciones se enmarcan en las competencias sobre el dominio público marítimo-terrestre y responden a la necesidad de ofrecer una respuesta coordinada ante los problemas de erosión que afectan de forma recurrente a este tramo de costa.