El Servicio Provincial de Costas en Huelva ha anunciado este martes a través de un anuncio en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la aprobación definitiva del 'Proyecto de Aportación de arena y mejora de los dispositivos de retención de la misma en la playa de Matalascañas' ubicada en el término municipal de Almonte.
El proyecto cuenta con un presupuesto de 5,9 millones de euros y un periodo de ejecución de cuatro meses, por lo que los trabajos consistirán en la remodelación de nueve espigones y de aporte de 700.000 metros cúbicos de arena, según recoge el citado proyecto.
Al respecto la subdelegada del Gobierno en Huelva, María José Rico, ha señalado que el Gobierno de España "se comprometió a raíz de los temporales de 2018, dentro de esta estrategia de sostenibilidad y protección de la costa de regenerar toda la playa de Matalascañas". Así, ha querido resaltar "una apuesta decidida de más de seis millones de euros para aportación de arena y mejora de dispositivos de retención de la misma en la playa de Matalascañas".
Rico ha avanzado que además de "la aportación masiva de arena" se llevará a cabo "una especie de regeneración de los espigones en peine que hay en la playa que como han sido hundidos, se van a recrecer en la mitad de ellos para hacerlo más accesible y para que puedan contener las corrientes".
La playa de Matalascañas viene sufriendo desde hace tiempo una regresión muy destacada, "con desplazamiento de cantidades masivas de arena, quedando la playa emergida en pleamar con una superficie muy reducida y en algunos tramos inexistente", como se recoge en el proyecto donde explican que el oleaje "se ha cebado con el acantilado arenoso que se desarrolla inmediatamente a poniente de la urbanización de Matalascañas, erosionándolo de una forma continua y persistente".
Cabe recordar que tras los estragos causados por el temporal de lluvia y viento en Semana Santa, el Ayuntamiento de Almonte instó en abril al Ministerio de Transición Ecológica a cumplir con la aportación de arena tan necesaria para la recuperación de la playa de Matalascañas cuyo estudio de impacto ambiental del proyecto permanecía sin ejecutarse desde noviembre de 2018.
Actuaciones previstas
En el proyecto se recoge la remodelación de nueve de los actuales espigones para "recuperar la antigua capacidad de retención de arena del sistema" consistiendo en "la elevación de las estructuras 1,50 metros sobre el nivel actual de la playa, de forma que la cota de coronación del espigón vaya descendiendo según nos alejamos del paseo marítimo, adaptándose a la cota decreciente del perfil de playa". Todo ello con el objetivo de "aumentar la estabilidad de los espigones y reducir su impacto visual" así como se señalizarán los espigones como advertencia para los bañistas
En cuanto al relleno de arena procedente de dragado con un volumen de 700.000 metros cúbicos, se repartirá a lo largo de 3.700 metros de playa, siendo el inicio del punto de vertido el espigón norte actual situado al inicio del paseo marítimo. Esta aportación de arena procederá de bancos sumergidos de Punta Umbría y del Dique Juan Carlos I, pero "dado que se siguen llevando a cabo investigaciones para la localización de zonas de préstamo de arena en el entorno del banco del Dique Juan Carlos I, es posible que se añadan más parcelas a los posibles puntos de extracción".
Costas señala que las obras previstas "no tendrán ningún impacto negativo sobre la playa de Doñana", puesto que "se encuentra en un proceso acumulativo que no ha sido afectado por ninguna de las actuaciones anteriores (espigones y paseo marítimo), ambas de mayor envergadura que la que ahora se propone".
