La Hermandad de Nuestra Señora de Clarines ha comenzado los trabajos de remodelación y adecuación del Belén Viviente de Beas, que abrirá sus puertas el 28 de noviembre. Este año, el proyecto incorpora una importante novedad: convertirse en el primer Belén Viviente inclusivo de España, con el objetivo de que pueda ser disfrutado por personas con diferentes tipos de discapacidad.
Desde la asociación señalan que el Belén de Beas "no es sólo un espectáculo visual", sino que es también "olores, sabores, sonidos, sensaciones", y su propósito es que todos los visitantes puedan experimentar plenamente esta muestra que forma parte de la identidad navideña del municipio.
Para lograrlo, la Hermandad está trabajando con expertos en accesibilidad e inclusión, con el fin de ofrecer un recorrido adaptado, personalizado y agradable para las personas con discapacidad.
Beas es una localidad pionera en inclusión social, donde operan asociaciones como Betsaida o la residencia de mayores Virgen de Clarines, entidades que llevan años trabajando con personas con capacidades diferentes.
El Hermano Mayor, Antonio Rosillo, se ha mostrado "muy ilusionado" con el proyecto y confía en que esta edición tenga "una gran acogida". Como cada año, el Belén contará con nuevas escenas bíblicas, vestuario renovado y mejoras en el recorrido, con el objetivo de que Beas vuelva a convertirse en la capital de la auténtica Navidad de la provincia de Huelva.