El cabreo de un anciano de 86 años de Gibraleón: intenta arreglar un camino por la inacción de la Administración
La indignación por el mal estado de un camino rural y el enfado ha llevado a un vecino de 86 años a intervenir por su cuenta para drenar el agua acumulada tras las últimas lluvias en Gibraleón. Armado con una azada, abrió una zanja junto al camino para canalizar el agua y evitar que los charcos y socavones siguieran dificultando el acceso a varias viviendas.
El firme presenta un notable deterioro después del paso de los temporales, con acumulaciones de agua que agravan los daños y complican el tránsito. No se trata de un episodio aislado: cada vez que llueve, el camino vuelve a quedar en malas condiciones, una situación que se repite desde hace tiempo y ha ido alimentando el malestar por la falta de actuaciones de mantenimiento.
La ausencia de una respuesta institucional fue determinante para que este vecino, pese a su avanzada edad, decidiera actuar por su cuenta ante el estado del acceso. La escena, tan llamativa como reveladora, trasciende el caso concreto y se ha convertido en una imagen del grado de desesperación que se vive en muchos puntos de la provincia.
Porque el problema no es exclusivo de Gibraleón. El deterioro de caminos rurales y carreteras es una realidad extendida en la provincia de Huelva, agravada tras el paso del tren de borrascas de las últimas semanas. Las lluvias han empeorado una red viaria ya muy castigada, con socavones, deficiencias en el drenaje y serias dificultades de acceso en numerosas zonas rurales.