Cartaya refuerza su compromiso con la conservación de su imagen tradicional y anuncia la obligatoriedad de pintar de blanco las fachadas de viviendas y comercios durante la temporada de verano.
Esta medida busca preservar la estética típica andaluza que caracteriza al municipio y mantener un entorno limpio, bonito y agradable tanto para residentes como para visitantes.
Según el bando emitido por el Ayuntamiento, los propietarios de viviendas deben pintar las fachadas de blanco no brillante y evitar la ocupación de terrazas y balcones con mantas, tendederos u otros enseres.
Por su parte, los comercios están obligados a mantener sus fachadas pintadas de blanco, limpias y decorosas, permitiéndose únicamente un cartel autorizado por el departamento municipal de Urbanismo. Además, deben limpiar diariamente las inmediaciones de sus locales.
El objetivo de estas normas es salvaguardar la imagen tradicional y las características propias de Cartaya como un pueblo andaluz auténtico.