Los chiringuitos también se asoman al cupón de la ONCE

Presentación en Punta Umbría del cupón de la ONCE dedicado a los chiringuitos 2
photo_camera Presentación en Punta Umbría del cupón de la ONCE dedicado a los chiringuitos 2

Los chiringuitos son los protagonistas del cupón de la ONCE del martes, 1 de agosto. Cinco millones de cupones difunden así la alegría gastronómica y musical de estos establecimientos bajo el lema ‘Sabor y amistad’, dos ingredientes que ofrecen los chiringuitos a su clientela.

El director de la ONCE en Huelva, Francisco García Soriano, ha presentado hoy la imagen de este cupón al vicepresidente del Consejo de Chiringuitos de Huelva y presidente de la Asociación de Chiringuitos de Punta Umbría, Manuel Bernal Reyes, y al secretario del Consejo de Turismo de la FOE de Huelva, Francisco Muñoz Martín, en un encuentro que han mantenido en el Paseo Marítimo de Punta Umbría, con la perspectiva de los chiringuitos de este.

“Este cupón quiere ser también un gesto de gratitud y reconocimiento a un sector que es sinónimo de profesionalidad y que tanto se identifica con nuestra forma de ser”, sostuvo el director de la ONCE en la provincia. “Ya no se puede entender la vida de los chiringuitos sin la presencia de un vendedor de la ONCE, que son auténticos centinelas de la ilusión en pleno verano”, añadió Francisco García Soriano.

En España, el origen del chiringuito está en la localidad de Sitges (Barcelona), en la que se asentaron numerosos indianos de la burguesía catalana que se hicieron ricos en las Antillas. Visitaban los bares de la zona para tomar café con la frase “Ponme un chiringuito”, en alusión a ‘chiringo’, palabra antillana que se refería a un chorrito de agua o de café. En el paseo marítimo de Sitges existía un bar llamado ‘El Kiosket’ que, en el año 1949 fue renombrado como ‘El Chiringuito’ a propuesta del periodista César González-Ruano, para recordar sus viajes a Cuba. ​ 

Aunque el Diccionario de la RAE define la palabra chiringuito como “Quiosco o puesto de bebidas al aire libre”, en la actualidad los chiringuitos se han convertido en algo más. Sus propuestas gastronómicas son de primer nivel reuniendo en sus mesas a todo tipo de público y ofreciendo, también, un buen ambiente musical. Los hay clásicos, más modernos, con música en directo, pero siempre al lado del mar para poder disfrutar del aire o de los atardeceres playeros.

Y en ellos, también se pueden encontrar a los vendedores y vendedoras de la ONCE de las zonas playeras, que tratan de llevar la suerte a quienes frecuentan los chiringuitos. Este elemento típico de las playas tiene su propio ‘himno’, la famosa canción ‘El chiringuito’, de Georgie Dann, que se inspiró en la Ley de Costas que entró en vigor en 1988 y que impidió que el músico encontrara un chiringuito abierto en la costa malagueña.