Crimen de Almonte: Constatan la presencia de ADN del acusado en las toallas

Los tres facultativos del Instituto Nacional de Toxicología que analizaron varias toallas que había en la vivienda del crimen de Almonte han asegurado este martes que en las tres se halló ADN del único acusado por este hecho, F.J.M.

Ello quiere decir que el acusado habría estado en contacto directo con las toallas en la vivienda dejando restos de sus células.

Durante su declaración en el juicio, los peritos han asegurado que las muestras contienen perfil genético de manera "repetitiva y reproducible", es decir, que consideran que la presencia no es un hallazgo ocasional dado la cantidad y calidad del perfil genético analizado.

Sin embargo, a preguntas de las partes durante su declaración en el juicio que por esta causa se celebra en la Audiencia de Huelva, los peritos han dejado claro que los análisis que realizan "no permiten establecer ni cómo ni cuando fueron depositados estos retos".

Por ello, aunque apuntan en sus conclusiones que la presencia del ADN del acusado en dichas toallas es "compatible con transferencia directa no descartándose transferencia secundaria (aquella en la que el ADN se deja a través de un intermediario) que habría que analizar teniendo en cuenta otros factores", ya que las hipótesis que pudieran plantearse son numerosas.

Precisamente esa es la tesis que sostiene la defensa, que el ADN del acusado está en esas toallas no por que él hubiera estado presente en la vivienda sino porque o hubiera transferido a las toallas Marianela Olmedo, mujer y madre de las víctimas, que mantenía con él cuando sucedieron los hechos una relación extramatrimonial.

Los facultativos han señalado que sus informes se basan en la probabilidad y asegurar que no se ha roto la cadena de custodia en las muestras estudiadas, han destacado la "cantidad y calidad" del resto genético presente en las toallas, donde se encontraron restos del padre, de la menor, del acusado y también de la madre y expareja de los fallecidos.

Asimismo, los peritos analizaron, además de las toallas, piezas de ropa, sábanas, colchas, una alfombrilla del baño o unas zapatillas del acusado.

Asimismo, han apuntado que incluso puede haber "transferencias secundarias masivas", pero también han apuntado que esta presencia de ADN en las toallas podría ser compatible con que éste se lavara las manos.

Después de que en días anteriores los miembros de Criminalística de la Guardia Civil concluyeron que no hallaron ADN del acusado en la vivienda ni en las toallas, estos peritos han explicado que el muestreo que ellos realizaron fue distinto, y se basó en analizar regiones grandes de las toallas, en este caso, para poder concentrar restos celulares, a través de un método de extracción manual y "muy sensible", para poder obtener restos genéticos.

En las conclusiones de estos análisis precisan que "no se detectan restos de sangre, saliva y semen en las 25 muestras analizadas de las tres toallas", no descartando que la presencia de ADN sea por restos de células por descamación de piel.