Las Cruces de Mayo de La Palma del Condado han sido declaradas Fiesta de Interés Turístico de Andalucía, un reconocimiento que sitúa a esta celebración entre las más destacadas del panorama andaluz y refuerza su valor cultural, social y turístico.
El anuncio ha sido realizado por la alcaldesa, Rocío Moreno Domínguez, acompañada por representantes municipales y de las dos hermandades protagonistas de la tradición, la de la Santa Cruz de la Calle Sevilla y la de la Santa Cruz de la Calle Cabo. Ambas corporaciones han desempeñado un papel fundamental en la conservación y proyección de esta celebración.
La alcaldesa ha subrayado que este reconocimiento supone el cumplimiento de un compromiso adquirido con el municipio, afirmando que “nuestras Cruces de Mayo recibieran el reconocimiento que, por derecho e historia, merecen”. En este sentido, ha puesto en valor el carácter identitario de la fiesta y su capacidad para unir al pueblo en torno a una tradición compartida.
Moreno Domínguez ha destacado además el significado de la rivalidad entre ambas hermandades, señalando que “esa histórica rivalidad que nos impulsa a superarnos se funde en un abrazo entre hermandades hermanas para que brille el color de nuestro pueblo”. Una rivalidad que, lejos de dividir, constituye uno de los elementos esenciales de la celebración.
Desde el ámbito municipal se ha puesto el foco en el trabajo conjunto que ha permitido alcanzar este reconocimiento, resaltando la implicación de colectivos, técnicos y hermandades. La alcaldesa ha afirmado que “hoy La Palma escribe una página de oro en su historia”, destacando que la fiesta trasciende el ámbito local para convertirse en un patrimonio que “toda Andalucía debe conocer, proteger y disfrutar”.
Las Cruces de Mayo forman parte esencial de la identidad de La Palma del Condado, con una tradición que se remonta al menos al siglo XIX. A lo largo del tiempo, la celebración ha evolucionado hasta convertirse en una fusión de elementos religiosos y populares, manteniendo un fuerte arraigo devocional y una gran participación ciudadana.
En la actualidad, la vida social y festiva del municipio gira en torno a las dos hermandades, que estructuran la celebración en dos periodos diferenciados. Durante estas semanas, se desarrollan actos como procesiones, ofrendas, romeritos y actividades culturales que llenan las calles de color, música y participación.
Este reconocimiento supone también una oportunidad para reforzar la proyección turística de La Palma del Condado, que se consolida como destino dentro del calendario festivo andaluz, atrayendo cada año a numerosos visitantes interesados en vivir una de las celebraciones más singulares de la provincia.