En los últimos días, el Ayuntamiento de Almonte ha denunciado públicamente la respuesta del Gobierno central, desde la Delegación del Gobierno en Andalucía hasta la Subdelegación en Huelva, ante las críticas del alcalde Francisco Bella sobre el deterioro del paseo marítimo de Matalascañas. Según fuentes municipales, la reacción del Ejecutivo pone de relieve “una respuesta desproporcionada” que no se corresponde con la urgencia de la situación.
El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, ha asegurado que el Ejecutivo “ya está actuando” en Matalascañas, citando como medidas el “aporte de arena a la playa”, el “recrecimiento de espigones” y una “aportación de 400.000 euros, es decir, el 50% del coste estimado de una parte de los daños del paseo”, aunque, según el Ayuntamiento, ese tramo es competencia municipal.
Desde el consistorio, señalan que “no es crisis de competencia; es ausencia de auxilio institucional durante más de siete años pese a informes técnicos, planificación estatal y advertencias reiteradas sobre la vulnerabilidad del litoral”. Además, recuerdan que se ha denunciado ante instancias europeas la “omisión de auxilio institucional y el retraso injustificado del Ministerio”, lo que ha permitido que la erosión avance hasta provocar daños materiales graves en una infraestructura municipal esencial.
El Ayuntamiento critica que la estrategia del Gobierno se haya centrado en comunicar que “ya se está actuando o se ha actuado en alguna otra ocasión”, mientras que el paseo marítimo continúa deteriorándose sin que haya intervenciones reales sobre el terreno.
Según fuentes municipales, el alcalde Francisco Bella, con una trayectoria de 16 años como senador y 20 años como alcalde con mayoría absoluta, actúa en defensa de los vecinos y empresarios, “mostrando hechos en vez de excusas” y diferenciando entre lo urgente y lo accesorio.
El consistorio sostiene que gobernar implica “proteger a la ciudadanía cuando esta lo necesita” y que la respuesta del Gobierno debería ser “actuar con la misma urgencia con la que ahora responde a las críticas, poniendo recursos, decisiones y coordinación real en el terreno, no solo palabras desde despachos”.
El Ayuntamiento concluye que la situación exige medidas inmediatas que garanticen la seguridad de los ciudadanos, la protección de la economía local y la preservación de un entorno natural de valor internacional.