Denuncian el “lamentable” estado del centro de salud de Rosal, “un peligro para los pacientes”
Tuberías rotas, cristales resquebrajados, humedades, cables sin protección, puertas y mobiliario destrozados… Esta es la realidad del centro de salud de Rosal de la Frontera. Así lo ha
La central sindical describe cómo hay puertas arregladas con cartones y cinta adhesiva; cables sin protección; paredes con azulejos caídos; humedades por todo el centro; almacenes de material sanitario sin la adecuada higiene; piezas oxidadas; cristales rotos por donde pasa aire, frío y lluvia. El mobiliario que se utiliza como camilla está roto y los colchones rasgados. Además, los accesos no son adecuados para el traslado de enfermos y “evidentemente no se cumple la normativa sobre prevención de riesgos laborales ni las condiciones mínimas de higiene y seguridad”, advierte CSIF.
Lo más grave -asegura la central sindical- es que “ya hay construido otro edificio para albergar el nuevo centro de salud de Rosal de la Frontera pero no se puede utilizar porque faltan las dotaciones y compartimentarlo”. Eso depende de la Administración sanitaria y, por el momento, sigue sin invertir en el nuevo centro sanitario del municipio. “Es intolerable que mientras el edificio antiguo no se sostiene y representa un peligro para pacientes y trabajadores, exista un nuevo centro construido que no se puede utilizar porque el SAS aún no lo ha dotado”, insiste CSIF.
El sindicato asegura no entender la postura de la Administración sanitaria ya que “es evidente que no se puede prestar un servicio de calidad a los pacientes en las condiciones en las que se
El estado de este centro “es de vergüenza” lamenta César Cercadillo, responsable provincial de Sanidad de CSIF. “Es inadmisible que el SAS que se vanagloria de la sanidad pública como pilar de sus políticas permita que pasen este tipo de cosas. Hablamos de personas, de salud, y parece que les cuesta destinar recursos para algo fundamental y tan necesario”.
Falta de personal
Por otra parte, CSIF subraya que este abandono por parte del Distrito Sanitario Área Norte de Huelva también se manifiesta en la falta de un profesional médico ya que hay una plaza que lleva meses si estar cubierta. Eso supone que al menos tres días en semana solo hay un facultativo en el centro de salud para atender a toda la
Finalmente, Cercadillo afirma que “tanto por las condiciones del edifico como por la falta de dotaciones materiales y de recursos humanos, nos preguntamos qué han hecho los vecinos de Rosal de la Frontera para no merecerse un servicio de salud digno y de calidad”. Si el SAS no comienza a dotar y compartimentar el nuevo centro de salud, CSIF tomará las medidas que sean necesarias para que el traslado se realice en breve, “antes de que suceda algún accidente que lamentablemente no tenga solución”.