La Diputación de Huelva intensificará este año su campaña de control de mosquitos con una inversión cercana a los 3,3 millones de euros, lo que supone un incremento del quince por ciento respecto al año pasado. El aumento del presupuesto responde principalmente a la gran acumulación de agua provocada por las borrascas registradas durante los últimos meses, especialmente en zonas de marisma y áreas inundables de la provincia.
El presidente de la Diputación, David Toscano, ha presentado los detalles del dispositivo junto al diputado de Medio Ambiente y Plagas, Arturo Alpresa, y el jefe del Servicio de Control de Plagas, Francisco Cáceres. Durante la comparecencia ha explicado que la campaña se apoya en tres pilares fundamentales: la vigilancia científica, las actuaciones directas de control y la coordinación entre administraciones.
En el ámbito de la vigilancia, el dispositivo intensificará el diagnóstico con el análisis de 953 posibles focos de cría repartidos por toda la provincia. A este seguimiento se sumará una red de 33 estaciones de muestreo que permitirá estudiar la evolución de las poblaciones de mosquitos y detectar posibles aumentos de actividad con mayor rapidez.
En cuanto a las actuaciones de control, la Diputación volverá a recurrir a los tratamientos aéreos, una herramienta que se ha consolidado en los últimos años para intervenir en grandes superficies de marisma. Las previsiones apuntan a actuar sobre unas 4.500 hectáreas entre los meses de junio y septiembre, distribuidas en cinco fases de aplicación.
La campaña incorporará además un nuevo recurso técnico destinado a mejorar la capacidad de intervención en zonas complicadas. Se trata de un vehículo anfibio que permitirá realizar tratamientos en áreas inundables de difícil acceso donde no es posible actuar con otros medios convencionales.
Paralelamente, el Servicio de Control de Plagas mantiene trabajos de restauración hidrológica en zonas costeras degradadas que funcionan como focos de producción de mosquitos. Estas actuaciones buscan mejorar la eficacia de los tratamientos y reducir la necesidad de utilizar biocidas, favoreciendo soluciones más sostenibles a largo plazo.
La estrategia provincial se complementa con el Plan Territorial de Vigilancia y Control Integral de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental. Este plan se desarrolla en coordinación con los ayuntamientos de la provincia, la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía y entidades científicas como la Estación Biológica de Doñana.
Desde la Diputación recuerdan además que la provincia de Huelva cuenta con más de 16.000 hectáreas de marisma, muchas de ellas situadas en espacios naturales protegidos de alto valor ambiental, como el entorno de Doñana. Estas características hacen imposible eliminar por completo la presencia de mosquitos en el territorio.
El objetivo del programa es mantener la población de estos insectos en niveles compatibles con la vida cotidiana de la población y con el desarrollo de sectores clave para la economía provincial, como el turismo o el uso recreativo de los espacios naturales. Para ello, el Servicio de Control de Plagas trabaja durante todo el año con estrategias de control integrado que combinan vigilancia, tratamientos selectivos y actuaciones ambientales.