En la mañana de ayer, domingo 15 de septiembre, se vivió en el Dolmen de Soto de Trigueros una experiencia ancestral e hipnótica, cargada de un aura mística.
Como ha explicado el alcalde de la localidad triguereña, Vidal Blanco, que no quiso perderse el espectáculo natural, se trata de el equinoccio, una experiencia que realizaban nuestros ancestros siguiendo patrones de la astronomía.
"El baño de sol, que es la proyección de los rayos sobre el túmulo hasta el final de la galería, es de una extraordinaria belleza que se pierde en momentos", indica el primer edil.
Todos los asistentes no quisieron dejar pasar la oportunidad de inmortalizar el momento. "Cargábamos de fotos y videos el momento, adaptado a la realidad actual por la tecnología y a la vez atentos a la explicación esta vez por Platalea Naturaleza Patrimonio", afirma Vidal Blanco.