Los bosques del Parque Nacional de Doñana están sirviendo como reserva de asnos y caballos en un proyecto desarrollado por la Asociación ‘El Burrito Feliz’ en colaboración con la Delegación de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía en Huelva y la Cooperativa de Ganaderos de las Marismas de Hinojos, que es donde se encuentran los terrenos, y que están aportando un importante esfuerzo colaborando en la alimentación de los acogidos.
Fruto de esta inquietud, las administraciones han favorecido que la finca, propiedad de la Asociación y situada en
Hinojos, prácticamente en el entorno del Parque Nacional, haya sido certificada como de ‘Alta Capacidad’, lo que permitirá acometer acciones que permitan alojar cómodamente hasta 30 equinos.
En meses anteriores 14 animales fueron trasladados al entorno del Parque Nacional de Doñana a las fincas habilitadas como refugio y en la actualidad ya se encuentran libremente correteando y disfrutando de su nueva oportunidad en este paraíso natural.
Grupos de voluntarios colaboran los fines de semana en el cuidado y terapias y se está desarrollando un verdadero crecimiento turístico de la zona, gracias a los cientos de personas que acuden los fines de semana a conocer y colaborar en el proyecto.
Importante en esta iniciativa de visitas es la actividad desarrollada por el Ayuntamiento sevillano de Bormujos, que ha donado vallas para delimitar 400 metros de perímetro y que ya está programando y llevando a cabo visitas de vecinos de esa ciudad los fines de semana al refugio de Doñana.
Conchi Vidal es una voluntaria que durante la semana realiza una agotadora profesión de mantenimiento en su empresa, pero que aprovecha los fines de semana para acudir a trabajar con estos animales: “Desde pequeña tenia fobia a los caballos y ahora me veo cuidándolos y dándoles cariño en estos bosques maravillosos, también es una terapia para mí “.
La idea es que estos animales, una vez recuperados, puedan ser así mismo cedidos a otras asociaciones o colectivos que garanticen su calidad de vida y de esta forma ir permitiendo obtener espacio para las nuevas incorporaciones.
La profunda crisis económica ha empujado a muchos propietarios a llevar sus mascotas a los mataderos o a abandonarlos, creando un verdadero problema logístico y moral en la Delegación de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía, pues no podían mantener eternamente a los caballos y burritos requisados y al mismo tiempo intentaban evitar el tener que dirigir los caballos al sacrificio.
La idea de 'El último rebuzno’ y ‘El último relincho’ ofrece una vía de solución a este triste problema.
En estos momentos Cristina Mariño, Presidenta de la Asociación El Burrito Feliz en Andalucía, está gestionando con una protectora de Huelva y la OCA (Oficina Comarcal Agraria) de Almonte el rescate de un burrito abandonado en Huelva capital: “Ya estamos preparando su alojamiento y documentación para que se sienta confortable desde que llegue a las instalaciones”, comenta Cristina. “Nos hemos sentido muy orgullosos de que una OCA, Delegaciones políticas e incluso ganaderos de la zona se hayan fundido en un frente común para salvar a estos animales que merecían un fin digno”.
La segunda fase del proyecto consistirá en conseguir que las administraciones apoyen aportando más vallados desmontables para aumentar la capacidad de forrajeo natural de los animales.
También se pretende incorporarlos a nuevas zonas naturales para que se dediquen a la labor de desbroce natural de pastos de cara a evitar incendios forestales.
Para acudir como colaborador los fines de semana se puede solicitar a través de la web de la Asociación www.asociacionelburritofeliz.org y de esta forma se podrá realizar una acción solidaria animal además de disfrutar del entorno de Doñana.
Los atardeceres del parque se han llenado de rebuznos y relinchos felices.