El Plan Estratégico provincial apuesta por el impulso al sector vitivinícola

Poner en valor la cultura del vino como reclamo turístico y fomentar la imagen de

calidad y la 'marca Huelva' vinculada a la Denominación de Origen Condado de Huelva

(una de las denominaciones de origen más antiguas y relevantes del país) es uno de

los objetivos del Plan Estratégico de la provincia.

Por eso, siguienda su línea de apuesta por promover este sector económico, la

Diputación de Huelva ha hecho pública la convocatoria -abierta hasta el 7 de junio- de subvenciones para inversiones destinadas a la modernización y mejora de

infraestructuras de las sociedades cooperativas que pertenecen a la Denominación de

Origen Condado de Huelva.

De este modo, el ente provincial destinará hasta 150.000 euros a inversiones que

mejoren el rendimiento global de las empresas de economía social pertenecientes al

sector vitivinícola.

Una medida que va en consonancia con uno de los 100 proyectos y casi 500

actuaciones recogidos en el documento final del PEHU: el plan de competitividad,

vertebración e integración del viñedo y de la industria vitivinícola.

En concreto, este plan recoge acciones como el impulso a la D.O. Vinagres y Vinos del

Condado; el impulso al relevo generacional en el sector vitivinícola; el desarrollo del Club de producto Vinos del Condado; incorporación de redes de colaboración con

otras zonas vitivinícolas; el fomento de la mejora de rentabilidad de las explotaciones dedicadas al cultivo de la vid; la reducción de las ventas a granel y el impulso al envasado de vinos y vinagres.

Además, el Plan Estratégico también propone la realización de una gestión coordinada

de las producciones y canales de distribución con el objetivo de alcanzar cuotas

rentables de mercado; la gestión coordinada de insumos, residuos, etc; la mejora de la eficiencia en las bodegas; la investigación en el sector; las certificaciones de calidad y seguridad alimentaria; la gestión coordinada de la promoción; el impulso a la mejora de cultivos, con variedades mejor adaptadas, más especializadas y menos independientes de abonos, fitosanitarios, etc y el fomento de técnicas de cultivos más innovadoras, más tecnificadas y más respetuosas con el medioambiente.