Endesa instala casi 1.400 protectores de plantas para la conservación de la biodiversidad de Doñana

  • Una iniciativa dentro del proyecto Bosque Endesa, que busca garantizar la supervivencia de las especies autóctonas reintroducidas por la compañía eléctrica en 2019, evitando la depredación de estas plantas por los animales herbívoros.

Endesa, dentro de su Plan de Conservación de la Biodiversidad y en su compromiso contra el cambio climático y la restauración de la naturaleza, ha instalado cerca de 1.400 protectores de plantas en el Parque Natural de Doñana para garantizar la supervivencia de las plantas introducidas dentro de la iniciativa Bosque Endesa.

Un proyecto por el que la compañía eléctrica reforestó con especies autóctonas de la zona, como el alcornoque, el mirto, el fresno, el acebuche, el lentisco y el piruétano, 40 hectáreas de este paraje natural asolado por un incendio en 2017 que devastó más de 8.486 hectáreas. Desde su plantación, en el año 2019, los expertos han constatado una alta tasa de supervivencia de las especies en torno al 70% a pesar de las condiciones climatológicas adversas.

No obstante, debido a la situación de sequía en la que nos encontramos, los técnicos de Endesa y de la Junta de Andalucía, determinaron que la masa forestal podía sufrir la presión de distintas especies de herbívoros locales, que buscan en estos brotes y hojas de plantas jóvenes hidratación y alimento. Por ello, Endesa para darle continuidad a esta iniciativa que permitirá la absorción de aproximadamente 3.639 tCO2 en los próximos 40 años, ha instalado más de 1.076 protectores tipo "cactus", con protuberancias que actúan como barreras físicas para disuadir a los animales de acercarse a los brotes de las plantas introducidas.

A estos protectores, se suman otros 300 de malla metálica gruesa, cedidos por la filial de Redes de Endesa, e-distribución, en Huelva, que permitirán la protección efectiva de estas plantas de animales como conejos, ciervos, roedores y aves.

Bosque Endesa Doñana

El Bosque Endesa es un proyecto que consiste en la restauración forestal de terrenos degradados e incendiados en el ámbito territorial de la península ibérica mediante técnicas de siembra directa y plantación de especies forestales autóctonas.

Esta iniciativa, que cubre los diferentes ámbitos de la sostenibilidad ambiental, económico y social, es un proyecto pionero, al ser el primero de una empresa del sector energético en obtener la inscripción en el apartado de sumideros de CO₂ del Registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de la Oficina Española de Cambio Climático (OECC) del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO).

El Bosque Endesa Doñana sienta las bases para la recuperación del sumidero de carbono que se perdió con el incendio de 2017, permitiendo la absorción de aproximadamente 3.639 tCO2 en los próximos 40 años. Con esta iniciativa se logran, entre otros, dos aspectos ambientales clave: la conservación de la biodiversidad y el cambio climático, aspectos que además se retroalimentan entre sí, sirviendo de medida preventiva frente a potenciales fenómenos negativos como es la aparición de plagas o enfermedades, desertificación, sequía o episodios climáticos extremos que podrían potenciarse con el descuido de ambos. El impacto económico y social durante los trabajos de restauración también ha sido importante, por lo que se ha formado y creado empleo, enfocado en las personas más desfavorecidas y se ha abierto la puerta a la una recuperación de sectores económicos que habían visto reducida su actividad por causa de este incendio.