La ermita de Nuestra Señora de los Remedios se ha convertido en estos días en un lugar de recogimiento, oración y homenaje tras el trágico accidente ocurrido en Adamuz (Córdoba), en el que perdieron la vida vecinos muy queridos del municipio. La imagen del templo, cubierto de flores ofrecidas por familiares, amigos y distintas entidades, refleja el profundo dolor de un pueblo unido ante la pérdida.
Las ofrendas han sido depositadas por la propia familia de las víctimas en la que consideran la casa de la Virgen y de todo el pueblo, un gesto cargado de simbolismo y gratitud que ha sido recibido con enorme respeto y emoción por parte de la comunidad.
Desde la hermandad y los allegados se ha querido expresar un agradecimiento especial al Ayuntamiento de Aljaraque por su colaboración y disposición para participar en la preparación de la capilla ardiente y en la organización del sepelio, así como a la comunidad de Padres Agustinos, que ha acompañado a las familias en estos duros momentos.
El reconocimiento se ha hecho extensivo también a todo el pueblo de Aljaraque, que ha demostrado una vez más estar a la altura de las circunstancias, especialmente durante el funeral celebrado en la mañana de hoy, así como a las autoridades, servicios públicos y fuerzas de seguridad por su respeto, discreción y profesionalidad.
Finalmente, la familia ha querido encomendar a sus seres queridos a la Virgen de los Remedios, confiando en que sea consuelo en medio del dolor y agradeciendo el cariño, la cercanía y el acompañamiento constante de todo un pueblo que no olvida a los suyos.