La Fundación AlmaNatura, proyecto sociocultural que trabaja desde el año 2020 cubriendo las necesidades socioculturales de los habitantes de Arroyomolinos de León y de su entorno (Sierra de Aracena y Picos de Aroche y sur de Extremadura), va a celebrar su quinto aniversario este sábado 30 de mayo con una fiesta abierta a toda la comunidad en los jardines del molino y la abacería de AlmaNatura LAB.
La jornada comenzará a las 18:30 horas y contará con música, DJ, convivencia vecinal y distintas actividades conmemorativas para agradecer el apoyo recibido durante estos años.
El proyecto sociocultural de la Fundación AlmaNatura comenzó con la rehabilitación de un antiguo molino de aceite convertido hoy en centro cultural y comunitario (AlmaNatura Lab), que a través de un programa estable de actividades denominado ‘Regenera Cultura’ ha conseguido movilizar ya a miles de personas y con el que se quiere inspirar a otros pueblos de España.
Así, lo que hace apenas unos años era un antiguo molino de aceite abandonado y prácticamente olvidado, hoy es uno de los motores culturales y comunitarios más activos de la sierra onubense. De este modo, la Fundación AlmaNatura celebra su quinto aniversario convertida en un ejemplo de cómo la cultura, la participación vecinal y la innovación social pueden transformar la vida en los pueblos.
La primera actividad de la Fundación tuvo lugar el 27 de mayo de 2021. Cinco años después el proyecto se ha consolidado como un espacio de referencia para la dinamización cultural y social en Arroyomolinos de León, un municipio de menos de mil habitantes, donde más de 4.800 participantes, una comunidad activa de 508 personas y una programación cultural permanente han convertido al municipio serrano onubense en un referente de activación rural, demostrando que la cultura, el arraigo y la innovación social sí transforman territorios cuando se hacen desde dentro y con su gente.
“Lo realmente importante no son solo las cifras o las actividades realizadas. Lo más valioso ha sido conseguir que mucha gente vuelva a sentir orgullo, pertenencia y ganas de hacer cosas en su pueblo. Y demostrar que quedarse, cuidar y transformar un pueblo también puede ser una forma de cambiar el mundo”, explica Juanjo Manzano, cofundador y director general de AlmaNatura.
Desde su nacimiento, la Fundación ha impulsado centenares de actividades culturales, educativas y comunitarias, convirtiéndose en un espacio cotidiano de convivencia y participación en una comarca con escasas infraestructuras culturales.
“Este aniversario sirve para demostrar que desde un pequeño pueblo también se pueden generar grandes cambios. Cinco años después, vemos que la cultura, el arraigo y la innovación social sí transforman territorios cuando se hace desde dentro y con su gente”, afirma Manzano.
Cultura como infraestructura comunitaria
El proyecto cultural impulsado por AlmaNatura se ha consolidado bajo el paraguas de ‘Regenera Cultura’, una programación permanente que entiende la cultura como una herramienta de regeneración social y bienestar rural.
En el medio rural, “la cultura no es entretenimiento, es infraestructura comunitaria”, explica Alejandro Aparicio, mediador cultural de la Fundación AlmaNatura. “La cultura es un derecho y como tal tenemos que trabajar para que sea accesible en el sentido más amplio del término. El verdadero cambio llega cuando la ciudadanía pasa de ser público a ser protagonista de los proyectos culturales”, insiste Aparicio.
Uno de los grandes cambios vividos en estos años gracias a la Fundación AlmaNatura y su programación estable ha sido precisamente la transformación de la relación de los vecinos con el espacio cultural.
“La gente ha dejado de vernos como una actividad puntual para sentir que esto también les pertenece. Hemos pasado de programar actividades a construir comunidad”, añade al respecto Juanjo Manzano.
Actualmente, la Fundación mantiene activos distintos grupos comunitarios permanentes que reúnen semanalmente a vecinos y vecinas de diferentes generaciones (niños, mayores, familias, personas creadoras, emprendedoras, vecinas de toda la comarca o gente que llega de fuera buscando inspiración y conexión con otra forma de vivir), aunque reconocen que su “asignatura pendiente son los jóvenes”.
“En muchos pueblos faltan lugares donde encontrarse, crear o simplemente sentirse escuchado”, explica Manzano, que también añade: “Las festividades son momentos puntuales, pero un centro cultural activo forma parte de la vida diaria de las personas”.
El impacto del proyecto también se deja notar en la vida económica y social del municipio, ya que los negocios locales, alojamientos y establecimientos hosteleros han experimentado un aumento de actividad ligado al movimiento generado alrededor del centro cultural y sus propuestas.
De un molino abandonado a un símbolo colectivo
Uno de los grandes hitos de estos cinco años ha sido, sin duda alguna, la recuperación del antiguo molino ‘Nuestra Señora de los Dolores’, un edificio histórico que llevaba más de siete décadas en desuso y que hoy alberga AlmaNatura Lab, un espacio cultural y de innovación rural convertido ya en punto de encuentro para vecinos, artistas, familias, emprendedores y visitantes llegados desde distintos puntos de España.
“Recuperar el molino era también recuperar parte de la memoria y la identidad colectiva del pueblo”, señala Manzano, que explica que, con el paso del tiempo, “el molino ha dejado de ser solo un edificio restaurado para convertirse en un lugar vivo y compartido”.
“Hoy es un punto de encuentro cultural y social donde se desarrollan actividades durante todo el año, fortaleciendo el sentimiento de pertenencia y demostrando que recuperar el patrimonio también puede significar devolver vida y futuro al medio rural”, subraya el impulsor del proyecto.
Una red de colaboración entre cultura, territorio e instituciones
Durante estos cinco años, la Fundación AlmaNatura también ha tejido una importante red de colaboración con entidades sociales, educativas e institucionales. Entre ellas destacan el Colegio Público Virgen de los Remedios, Cáritas Arroyomolinos de León, la Cabalgata de Reyes del municipio, el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), la Universidad de Sevilla, la Universidad Pablo de Olavide, la Universidad de Córdoba, la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), el Ayuntamiento de Arroyomolinos de León y la Mancomunidad Sierra Minera.
“Lo que diferencia a la Fundación AlmaNatura de otras organizaciones similares es que trabajamos desde el territorio y desde la experiencia propia. No diseñamos soluciones desde un despacho lejano. Vivimos aquí y conocemos tanto las dificultades como las posibilidades del mundo rural”, destaca Manzano, a la vez que incide: “La Fundación ha demostrado que generar bienestar real desde la cultura es una forma de fijación de población rural. Hacemos que la decisión de vivir en el pueblo no sea por falta de oportunidades sino porque realmente no quieres vivir en él”.
Nuevos proyectos de futuro
Coincidiendo con este quinto aniversario, la entidad anunciará durante la celebración nuevos proyectos para ampliar su impacto, entre ellos la futura creación de una ‘Red de Pueblos con Vida’, una iniciativa destinada a conectar proyectos culturales y comunitarios de distintos territorios rurales.
También trabajan ya en la puesta en marcha de residencias permanentes para artistas (que pretenden poner en marcha el año que viene) y en la expansión nacional del programa RuralTIC, impulsado junto a HP y presente actualmente en doce zonas rurales españolas.
“La cultura y la comunidad están devolviendo vida a un pequeño pueblo del sur. Los pueblos no son lugares vacíos ni resignados. Son espacios llenos de posibilidades cuando existen personas dispuestas a activar el territorio desde el cuidado y la colaboración”, concluye Juanjo Manzano, impulsor del proyecto.