Gibraleón vivió en la noche de este sábado 14 de marzo uno de los momentos más emotivos de su calendario cofrade con la Solemne Bajada del Santísimo Cristo de la Sangre. Hermanos y devotos acompañaron el acto en un ambiente de profundo recogimiento, marcado por la fe y el respeto ante la imagen del Señor.
La ceremonia estuvo protagonizada por la Junta de Gobierno, la Hermana Mayor y el Grupo Joven de la hermandad, que tuvieron el honor de llevar a cabo este gesto cargado de simbolismo dentro de la Cuaresma. Un acto vivido con emoción que refuerza los lazos de fe, devoción y fraternidad entre hermandades.
El Señor descendió en la noche de este sábado en un acto tan esperado como solemne y ya aguarda la llegada del Jueves Santo, cuando recorrerá las calles olontenses entre saetas que se alzarán al aire como plegarias.