El Hospital Virgen de la Bella, en Lepe, vivió la semana pasada unos momentos de gran emoción con la llegada del estandarte de la Virgen de la Bella, en una iniciativa solidaria que permitió acercar la romería a los pacientes ingresados que este año no podrán participar en la celebración.
La visita del estandarte convirtió el hospital en un espacio de encuentro y recuerdo para muchas personas, que pudieron sentir de cerca uno de los símbolos más representativos de la devoción a la Virgen de la Bella, profundamente arraigada en la localidad.
Esta acción surge a partir de la tradición del Pendón de La Bella, que cada año es subastado tras la llegada al recinto romero y cuya recaudación se destina a la Hermandad para fines sociales y proyectos solidarios. En esta ocasión, la puja fue realizada por nueve parejas de amigos, que han contribuido a mantener viva esta costumbre.
Durante el año, las personas encargadas del estandarte tienen la misión de custodiarlo y acercarlo a domicilios de mayores y enfermos, una labor que en esta ocasión se ha ampliado hasta el propio centro hospitalario, gracias a la iniciativa vinculada a su último custodio, familiar de una trabajadora del hospital.