Como si se tratase de un Jueves Santo, Gibraleón se ha postrado este sábado a los pies del Cristo de la Sangre, que ha procesionado en Vía Crucis por las calles de la localidad.
Primero, la imponente imagen de Antonio Castillo Lastrucci fue trasladada hasta la Residencia de Mayores Jesús de Nazaret, donde se ha rememorado, casi medio siglo después, la visita que realizó el 12 de marzo de 1978 para llevar consuelo y esperanza a sus usuarios.
Se trata de uno de los actos incluidos dentro del 475 aniversario fundacional de la Hermandad del Cristo de la Sangre y la Virgen de la Soledad, que coincide con el 50° aniversario de la Asociación de Obras Cristianas de Gibraleón, que gestiona dicho centro.
La presidenta de la hermandad, María Rubio, ha destacado la importancia de este traslado, que une pasado y presente, y ha acercado al Cristo de la Sangre a los mayores de la localidad.
También la camarista honoraria, Francisca Rodríguez Muñoz, revivió en la iglesia muchos emotivos momentos vividos junto al Señor y la Virgen de la Soledad.
Por su lado, el hermano mayor honorario y exalcalde, José Luis Rodríguez, anunció que dentro de este 475 aniversario, Gibraleón será sede de un encuentro carmelita internacional y recordó que la iglesia del Carmen fue el primer convento carmelita que se abrió en toda Andalucía.
El traslado del Señor y el posterior Vía Crucis fue seguido por cientos y cientos de vecinos a lo largo de todo su recorrido.