La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) en Huelva ha remitido un escrito al coronel jefe de la Comandancia para denunciar la “situación de riesgo extremo” que afrontan los agentes encargados de vigilar una narcolancha varada en la playa del Espigón desde el pasado 14 de noviembre. La organización reclama que la embarcación sea retirada “a la mayor brevedad” y que se adopten medidas urgentes de seguridad.
Según expone el Secretario Jurídico Provincial de AUGC, José M. del Valle Moreno, los guardias civiles de la 4ª Compañía y de la Compañía Fiscal del Puerto llevan una semana custodiando las 24 horas del día la semirrígida intervenida, pese a que —según denuncian— carecen de medios suficientes para afrontar un posible ataque de bandas de narcotráfico interesadas en recuperarla.
Sin armas largas, sin visión nocturna y en una zona sin iluminación
El escrito alerta de que los agentes se están relevando utilizando únicamente el vehículo oficial, el arma corta, chaleco y transmisiones. AUGC detalla que no disponen de armas largas, equipos de visión nocturna ni medidas de control de acceso al espigón, una zona que de noche es “totalmente oscura” y donde la carretera es “muy estrecha”, dificultando cualquier maniobra de evasión.
La asociación recuerda que los narcos emplean “armas cada vez más virulentas, incluso de guerra”, lo que convierte este servicio en una situación “muy difícil, si no imposible, de repeler en caso de agresión”.
Helicópteros, embarcaciones y drones en la zona
Uno de los episodios más preocupantes se produjo la noche del domingo, cuando una patrulla de la 4ª Compañía observó —según relataron a AUGC— un helicóptero sobrevolando la zona, una embarcación acercándose a la narcolancha y un dron de grandes dimensiones merodeando.
La asociación asegura que no había ninguna patrulla de apoyo disponible en Punta Umbría, Aljaraque ni Gibraleón.
Agentes desviados de sus funciones y sin formación específica
AUGC critica además que estos guardias, al ser la única patrulla operativa, deben abandonar sus funciones habituales de seguridad ciudadana o fiscales, “para prestar un servicio para el que no han sido evaluados ni formados”.
El escrito subraya que no existe un plan de actuación frente a un ataque coordinado y que tampoco se han evaluado los riesgos laborales específicos para este servicio.
Responsabilidades y exigencia de medidas urgentes
La asociación recuerda que, según la normativa de prevención de riesgos y el Manual de PRL de la Guardia Civil, la cadena de mando debe garantizar la protección de sus efectivos.
Por ello, AUGC solicita:
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La retirada inmediata de la narcolancha, evitando así que los agentes sigan expuestos.
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La adopción de medidas de seguridad adicionales, como dotación de material adecuado, más personal asignado y sistemas de protección.
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La emisión de la comunicación oficial prevista en la normativa administrativa, explicando las actuaciones que se realizarán al respecto.
AUGC insiste en que la situación actual es “insostenible” y supone un riesgo “innecesario y grave” para los guardias civiles encargados de la vigilancia.