Huelva entra en situación de aviso amarillo desde este viernes 2 de enero por la llegada de la borrasca Francis, con viento fuerte a partir de esta noche y un episodio de lluvias intensas previsto para este sábado 3 de enero en toda la provincia.
La Agencia Estatal de Meteorología mantiene activo el aviso amarillo por viento en el litoral de Huelva desde las 21:00 horas de este viernes 2 hasta las 03:59 horas del sábado 3, con rachas máximas que pueden alcanzar los 70 kilómetros por hora, nivel de peligro bajo y una probabilidad de entre el 40% y el 70%, siendo más probable que las rachas más intensas se registren en la parte occidental del litoral onubense.
Para la jornada del sábado 3, la AEMET ha activado el aviso amarillo por lluvias en todas las comarcas onubenses. Según los datos oficiales, se esperan acumulaciones de hasta 15 litros por metro cuadrado en una hora y de hasta 40 litros por metro cuadrado en doce horas en la Sierra de Aracena, el Andévalo, el Condado y el litoral de Huelva. El aviso por precipitaciones permanecerá activo desde las 09:00 hasta las 23:59 horas, con una probabilidad también comprendida entre el 40% y el 70%.
Los servicios meteorológicos advierten de que la jornada del sábado será especialmente complicada, con lluvias persistentes durante gran parte del día, posibilidad de tormentas y rachas de viento que podrían generar incidencias en la circulación, especialmente en carreteras secundarias, zonas rurales y áreas próximas al litoral.
Aunque los avisos están catalogados como de peligro bajo, las acumulaciones de agua previstas y las fuertes rachas de viento pueden provocar problemas de tráfico, balsas de agua, caída de ramas u objetos y dificultades en los desplazamientos. Por ello, se recomienda extremar la precaución, evitar desplazamientos innecesarios, asegurar elementos exteriores y mantenerse informados a través de los canales oficiales de la AEMET y de los servicios de emergencia.
Las autoridades recuerdan la importancia de revisar desagües y canalizaciones, no cruzar zonas inundadas, reducir la velocidad al volante y planificar con antelación cualquier desplazamiento durante las horas de mayor afectación del temporal.