Gibraleón está viviendo este fin de semana las fiestas en honor a San Isidro Labrador, una celebración que reúne a miles de vecinos y visitantes.
Como es tradición, durante la mañana de hoy el santo hizo una parada en la casa hermandad de la Hermandad Servita Santo Entierro de Gibraleón, donde fue recibido por numerosos hermanos, vecinos y devotos en un ambiente de convivencia y fraternidad.
Para la ocasión, la hermandad preparó más de 2.000 dulces, además del tradicional aguardiente y la mistela, productos típicos que forman parte de una de las estampas más características de estas fiestas olontenses. La visita de San Isidro se convirtió así en un momento de encuentro entre generaciones y de reafirmación de las tradiciones populares del municipio.
La hermandad también quiso tener un detalle especial con la pregonera de las fiestas de San Isidro y con el Hermano Mayor de 2026, haciéndoles entrega de un recuerdo conmemorativo para que conserven la memoria de un año especialmente significativo para ambos.
Desde la corporación religiosa desearon que San Isidro continúe guiando a los fieles y fortaleciendo la devoción hacia sus titulares.