Inversión de 755.040 euros para mejorar la navegabilidad del puerto de El Terrón
La Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda, a través de la Agencia Pública de Puertos de Andalucía (APPA), ha iniciado las obras de remoción de fondos para la mejora del puerto de El Terrón (Lepe). Los trabajos, adjudicados a la empresa Dravo, cuentan con una inversión de 755.040 euros y permitirán mejorar las condiciones de navegabilidad para garantizar la actividad de la flota pesquera y del sector náutico recreativo. Las obras tienen un plazo previsto de cuatro meses.
Rocío Díaz ha destacado las “cautelas ambientales” que se están aplicando en unas actuaciones que “han buscado la fórmula más sostenible y respetuosa con un entorno con un enorme valor natural como la ría del Piedras”. Estos trabajos, ha remarcado, han estado pendientes de la llegada de una maquinaria específica, disponible desde hace tan solo unos días.
La zona portuaria de El Terrón ha ido perdiendo progresivamente calado, hasta comprometer la operatividad de las instalaciones. Este sistema permitirá mejorar la navegación tanto de la flota pesquera profesional como de la náutica recreativa con base en el puerto. La actuación está cofinanciada en un 79,34% por la Consejería y en un 20,66% por la Asociación Náutico-Deportiva El Terrón.
La Consejería ha optado por un procedimiento innovador para recuperar el calado necesario, priorizando el mantenimiento de los valores ambientales de la ría del Piedras. Este sistema se diferencia del dragado tradicional —basado en la extracción y vertido posterior de materiales— y consiste en aplicar la técnica de inyección de agua a baja presión. Con ello se fluidifica el sedimento y se genera una corriente de densidad que desplaza los materiales, aprovechando las corrientes naturales de la zona intermareal. Frente a los métodos convencionales, este sistema provoca una mínima afección al ecosistema.
La técnica, que se utilizará por primera vez en esta ría, moverá el material depositado hasta el canal central durante la fase vaciante de la marea, permitiendo que sea la corriente la que lo desplace de forma natural. Este sistema ya se ha aplicado con éxito en el puerto de Lisboa y en el río Guadiana.
La zona de actuación abarca aproximadamente 79.000 metros cuadrados, con un calado objetivo de 2,5 metros y un volumen estimado de intervención de 80.000 metros cúbicos.