Fuente Clara Cabrera, una joven de 25 años, perdió la vida el pasado 18 de abril tras un aparatoso accidente de tráfico producido entre la A-486 y A-484 en los municipios de Bonares y Rociana del Condado. El incidente se produjo tras el atropello de uno o dos equinos que se encontraban en la carretera. En el vehículo viajaba también su madre. Ambas fueron trasladadas al Hospital Juan Ramón Jiménez, donde no se pudo hacer nada por la vida de la joven, falleciendo horas después.
Desde entonces, su padre, José Antonio Cabrera, no ha parado de alzar la voz para pedir justicia por su hija. Se ha señalado a los propietarios y responsables de los equinos sueltos en la carretera de Bonares y se ha exigido a las administraciones una pronta respuesta.
En unas fechas tan señaladas, José Antonio Cabrera tendrá que vivir las primeras Navidades sin la presencia física de su hija Fuente Clara, a la que le ha dedicado una carta que ha compartido a través de las redes sociales, con la intención de mantener viva su imagen y darle visibilidad.
"He tenido la mayor suerte que un hombre pueda tener en la vida. La vida me regaló una hija guapísima que la bañé de bebé, le di los biberones y la vestí hasta que ella supo hacer todo por si misma. La eduqué en el amor puro, la enseñé a andar y poco a poco se convirtió en una mujer independiente, con criterio propio y bien definido. Quería ser maestra y en maestra se convirtió. Quería conocer otras culturas y para ello dio media vuelta al mundo", comparte José Antonio Cabrera.
"La vida me regaló a mí Morenita Bonita y bien que la amamos su familia. Mi niña era disfrutona, divertida y amiga de sus amigas. Durante 25 años mi hija en su piel de ser humano nos dio amor, felicidad y muchas alegrías. Ahora en su metamorfosis se transformó en un ángel, mejor dicho en el Ángel más hermoso del filmamento. Ahora no la puedo besar ni abrazar pero sin dudas la siento en espíritu casa segundo de mi vida. Mi Morenita Bonita se fue regalando vida y felicidad, como solo los ángeles pueden hacer", recuerda a Cabrera a su hija.
Finaliza la carta con la consideración de ser "un hombre afortunado por haber compartido 25 años con un ángel hecho mujer. Cuesta no verla, ni besarla, ni darle abrazos como antes pero estoy plenamente convencido que nos volveremos a ver más pronto que tarde y hasta ese momento la siento en espíritu en cada bocanada de aire que inspiró. Doy gracias a mi ángel por haberme elegido como padre".
He tenido la mayor suerte que un hombre pueda tener en la vida.
— Jose Antonio Cabrera (@jcabram) December 24, 2024
La vida me regaló una hija guapísima que la bañé de bebé, le di los biberones y la vestí hasta que ella supo hacer todo por si misma.
La eduqué en el amor puro, la enseñé a andar y poco a poco se convirtió en una… pic.twitter.com/4PJIQVTJYQ