En julio de 1980, el Banco de España decidió rendir homenaje al poeta moguereño Juan Ramón Jiménez dedicándole uno de los billetes más recordados de la historia reciente, el de 2.000 pesetas. Su rostro, junto a la emblemática fachada del Ayuntamiento de Moguer, se imprimió en millones de ejemplares que circularon durante años por todo el país, llevando consigo un pedazo de la identidad literaria y cultural de esta localidad onubense.
Aunque la peseta ya no está en uso, este billete rojizo sigue vivo en la memoria de muchos ciudadanos, que lo recuerdan con nostalgia como símbolo de una época y de un reconocimiento nacional al Premio Nobel de Literatura de 1956.
Juan Ramón Jiménez, profundamente unido a su tierra, convirtió a Moguer en constante fuente de inspiración. Ese vínculo sigue siendo una seña de identidad del municipio.