La Junta convierte bodegas históricas de la provincia en centros de enoturismo

Las bodegas de Las Carrionas (Bollullos) y El Diezmo (Manzanilla) se integrarán en una red museística vinculada al vino del Condado
Bodegas de Bollullos. Fuente: Junta de Andalucía
photo_camera Bodegas de Bollullos. Fuente: Junta de Andalucía

La Junta de Andalucía ha dado un paso decisivo en su apuesta por el turismo sostenible con la adquisición de dos emblemáticas bodegas en el Condado de Huelva: Las Carrionas, en Bollullos Par del Condado, y El Diezmo, en Manzanilla. Ambas instalaciones formarán parte de una futura red de espacios museísticos y expositivos vinculados al vino del Condado, en el marco del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD).

Bodega en Manzanilla. Fuente: Junta de Andalucía
Bodega en Manzanilla. Fuente: Junta de Andalucía

El consejero de Turismo, Cultura y Deportes, Arturo Bernal, visitó este miércoles ambos enclaves, acompañado de autoridades locales y representantes de la Mancomunidad de Desarrollo Condado de Huelva. Durante su visita, Bernal destacó la importancia de estos planes para “el desarrollo equilibrado del turismo, el crecimiento inteligente y la conservación del patrimonio cultural y natural”.

La Bodega de las Carrionas, la más antigua de Bollullos, ha sido adquirida por 300.000 euros y cuenta con más de 600 metros cuadrados de superficie. Su construcción data del siglo XVIII. Por su parte, la Bodega del Diezmo, en Manzanilla, también de gran valor histórico (siglo XVII), ha sido comprada por 100.000 euros, y se rehabilitará para su nueva función turística y cultural.

Bodega de Bollullos. Fuente: Junta de Andalucía
Bodega de Bollullos. Fuente: Junta de Andalucía

Con una inversión de 2,9 millones de euros en la Ruta del Vino del Condado, estos espacios históricos se convertirán en puntos clave del enoturismo andaluz. “Hoy cumplimos una deuda histórica con esta comarca”, subrayó Bernal, quien elogió la apuesta de los municipios por un modelo de desarrollo sostenible y culturalmente arraigado.

El presidente de la Mancomunidad del Condado, Paco Pérez, celebró la iniciativa como una forma de “proteger edificios singulares y convertirlos en motores de desarrollo local”. Según Pérez, el vino, tradicional motor económico de la zona, se transforma ahora en una palanca para un turismo que respeta la identidad y el patrimonio local.