La Junta de Andalucía ha aprobado el primer Plan de Gestión de la Biomasa frente al alga asiática Rugulopteryx okamurae, una especie invasora que ya afecta a más de 300 kilómetros del litoral andaluz. Se trata de la primera estrategia de estas características en España, diseñada para dar respuesta al impacto ambiental, económico y turístico que esta alga está causando en las costas de la comunidad.
Con esta medida, los municipios más afectados dispondrán por fin de una hoja de ruta clara y coordinada para actuar. Además, el plan contempla tanto la retirada segura de la biomasa acumulada como su posible aprovechamiento como recurso, abriendo la puerta a nuevos usos sostenibles como la elaboración de fertilizantes, compost o aplicaciones industriales.
Desde la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente han señalado que se trata de “un compromiso real con nuestras costas, el medio ambiente y el bienestar de los municipios que más lo sufren”. Esta actuación se enmarca en el objetivo de transformar un problema ambiental en una oportunidad de desarrollo sostenible.
Además, la Junta recuerda que seguirá trabajando en la búsqueda de soluciones útiles y duraderas frente a este fenómeno, que afecta ya a gran parte del litoral del Estrecho y del Mediterráneo andaluz, con especial incidencia en las provincias de Cádiz, Málaga y Granada.