El paso de la borrasca Claudia por la provincia de Huelva, por la que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) activó el aviso naranja a las 12:00 horas, ha provocado hasta las 19:00 cerca de medio centenar de incidencias en el litoral, concentradas en los municipios de Ayamonte, Cartaya y Huelva capital, según el Servicio de Emergencias 112 Andalucía.
La mayoría de las incidencias han estado relacionadas con la caída de ramas, árboles, farolas y objetos del mobiliario urbano, aunque no se han registrado daños personales.
En Cartaya, el alcalde Manuel Barroso ha confirmado “numerosos problemas” por el viento y la lluvia. Parte del tejado del colegio Juan Ramón Jiménez se ha levantado tras caer un árbol sobre el edificio, además de múltiples caídas de árboles que han obligado a cortar calles por acumulación de agua. El Ayuntamiento ha pedido no salir de casa si no es “por extrema necesidad” y ha activado el Plan de Emergencias Municipal, suspendiendo todas las actividades deportivas y culturales previstas.
En Ayamonte, el temporal ha causado daños en la avenida de la Playa, donde se ha desprendido parte del Centro de Exposiciones y Congresos y se han registrado cristaleras rotas. También se han producido caídas de árboles y destrozos en el campo de golf de Isla Canela.
El alcalde, Alberto Fernández, ha explicado que los servicios municipales están “en plena tarea de limpieza” de la carretera que conecta con las playas, “donde se concentra la mayor parte de los problemas”. Según ha detallado, ya se ha restablecido el tráfico gracias al trabajo conjunto de la Policía Local, Guardia Civil, Protección Civil y servicios de limpieza y jardinería.
En otros municipios, como Minas de Riotinto y Punta Umbría, el temporal también ha dejado árboles y mobiliario caídos, dificultando el tráfico y obligando a los ayuntamientos a desplegar operativos de emergencia.
El Consorcio de Bomberos de Huelva ha señalado que continúan atendiendo numerosas incidencias, aunque el temporal “se está tranquilizando en la costa” y parece desplazarse hacia la sierra.