Los murciélagos, clave contra el virus del Nilo en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche

Un proyecto conjunto entre el Parque Natural y la Fundación Endesa refuerza la conservación de estas especies esenciales para el control de mosquitos
Murciélago Pipistrellus. Fuente: Junta de Andalucía
photo_camera Murciélago Pipistrellus. Fuente: Junta de Andalucía

Los murciélagos se han convertido en auténticos aliados del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche en la lucha contra enfermedades transmitidas por mosquitos, como la fiebre del Nilo Occidental. Estos mamíferos voladores, capaces de ingerir diariamente una cantidad de insectos equivalente a su propio peso, desempeñan una labor fundamental en la regulación de plagas, aportando beneficios tanto ecológicos como sanitarios.

Taller refugio murciélago voluntarios. Fuente: Junta de Andalucía
Taller refugio murciélago voluntarios. Fuente: Junta de Andalucía

El espacio protegido alberga al menos nueve especies distintas de murciélagos de los géneros Myotis, Pipistrellus, Rhinolophus y Miniopterus, que habitan en enclaves como las cuevas de la Peña de Arias Montano, antiguas minas o las dehesas del parque. Conscientes de su papel clave, el Parque Natural impulsa acciones activas de conservación, como la instalación de refugios artificiales y la adaptación de infraestructuras eléctricas gracias a un proyecto conjunto con la Fundación Endesa.

En una primera fase, ya se han modificado seis apoyos eléctricos para convertirlos en refugios para murciélagos fisurícolas, y se llevará a cabo un seguimiento de cinco años para evaluar su ocupación. También se han construido e instalado 40 refugios más durante talleres de educación ambiental realizados en Aroche, dirigidos a fomentar la concienciación ciudadana.

Instalacion refugios murciélagos. Fuente: Junta de Andalucía
Instalacion refugios murciélagos. Fuente: Junta de Andalucía
Antiescalo adaptado. Fuente: Junta de Andalucía
Antiescalo adaptado. Fuente: Junta de Andalucía

El proyecto no sólo busca mejorar el estado de conservación de estas especies, sino también reforzar su valor social y visibilizar su papel como "controladores naturales de plagas".