Nueve temporeras inmigrantes, las cuales forman parte del contingente de mano de obra extranjera que viene para trabajar en la campaña fresera, han denunciado ante la Guardia Civil posibles casos de abuso laboral y cuatro de ellas por supuesto acoso sexual en una finca fresera de Almonte. Estas denuncias se suman a la que interpuesta por un posible delito de abuso laboral y sexual en una finca de Moguer.
Esta inmigrantes marroquíes han comparecido a las puertas de la Inspección de Trabajo de Huelva junto al diputado nacional de Podemos Diego Cañamero, y el secretario general del SAT, Óscar Reina, quienes han acudido acompañando a las temporeras que habrían sufrido esas situaciones.
Cañamero ha precisado que cuatro de ellas han relatado presuntos abusos sexuales, llegando incluso a identificar a una persona, y el resto explotación laboral al no cumplirse las condiciones de trabajo y ha indicado que todas ellas han denunciado "con mucho miedo y la hemos tenido que sacar de la finca, la hemos trasladado a un pueblo para pasar la noche y ahora intentaremos que se las proteja para que las denuncias sigan su curso y lleguen a buen puerto".
Cañamero y Reina han criticado el "acoso continuado" a las que se ven sometidas temporeras de la campaña de la fresa y han pedido a las administraciones que "no se tapen los ojos" ante esta realidad y actúen para defender los derechos de estas personas.
De este modo, ambos han precisado que cuatro de ellas han relatado presuntos abusos sexuales y el resto han denunciado posible abuso laboral al no cumplirse las condiciones de trabajo.
Algunas de las afectadas han narrado ante los medios que el jefe de la finca en la que trabajan las trata "mal", que en la casa que se les ha ofrecido "viven seis personas y faltan muchas cosas" y que "tiene pagar por tres horas al día de agua y luz que muchas veces no se respetan, hasta el punto de que a veces han llegado del trabajo y no se han podido duchar".
Han indicado que "algunas han sido víctimas de abusos por parte de uno de los encargados que las amenazaba para ir con él y mantener sexo".
Según ha relatado, venían a Huelva con "un contrato de 40 horas y con la vivienda pagada y no ha sido así", al tiempo que señalado que, desde el principio, a las nuevas "se les exigía que sacaran la misma producción que a las repetidoras, cuando aún no sabían cómo hacerlo"; además, desconocen cuánto les tienen que pagar.
Esta denuncia se suma a la interpuesta por otra temporera el pasado viernes también por explotación laboral y a la detención de un encargado de una finca de Moguer por presuntos abusos sexuales y coacción a al menos cuatro trabajadoras.
(Imagen de las temporeras en la Inspección de Trabajo/ Europa Press)