La Dirección General de Tráfico (DGT) ha reforzado la normativa que regula el uso de los patinetes eléctricos y otros Vehículos de Movilidad Personal (VMP) con el objetivo de mejorar la seguridad vial y garantizar una convivencia segura entre peatones, ciclistas y conductores.
La principal novedad es la implantación del seguro obligatorio de Responsabilidad Civil, que entrará en vigor el 1 de enero de 2026. Esta exigencia afectará a los patinetes eléctricos que alcancen velocidades de entre 6 y 25 kilómetros por hora y tengan un peso inferior a 25 kilos, con el fin de asegurar la cobertura ante posibles daños personales o materiales derivados de accidentes.
Además de esta medida, la DGT recuerda la obligatoriedad de cumplir una serie de normas básicas de circulación ya vigentes. Los patinetes deberán contar con timbre y sistema de iluminación, y se recomienda el uso de casco homologado como elemento de protección personal.
La normativa prohíbe la circulación de menores de 14 años, así como llevar acompañantes, ya que solo puede viajar una persona por vehículo. También está prohibido circular por aceras, plazas, parques y zonas peatonales, así como utilizar el teléfono móvil o auriculares durante la conducción.
Del mismo modo, no se permite conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas, y el estacionamiento deberá realizarse únicamente en lugares autorizados. Los usuarios de patinetes eléctricos están obligados a respetar en todo momento las normas generales de tráfico.
Desde Tráfico se insiste en que los patinetes eléctricos no son juguetes, sino vehículos sujetos a regulación, y que el incumplimiento de estas normas conlleva sanciones. Estas medidas buscan reducir la siniestralidad y fomentar un uso responsable de estos medios de transporte cada vez más presentes en las ciudades.