La Plataforma Onubense de Defensa del Castañar impulsa un grupo de investigación de ámbito andaluz
La iniciativa, que se lleva a cabo junto a las Universidades de Huelva y Córdoba y que cuenta con el apoyo de diversas entidades locales y autonómicas, se va a presentar el próximo 6 de febrero ante la Junta de Andalucía con la esperanza de que dicho proyecto para el castañar “sea bienvenido”
La Plataforma Onubense de Defensa del Castañar está impulsando actualmente una innovadora iniciativa para la creación de un grupo específico de investigación científica de ámbito andaluz, que se va a presentar el próximo 6 de febrero en la convocatoria abierta por la Junta de Andalucía con la esperanza de que dicho proyecto para el castañar “sea bienvenido”.
En este sentido, Arturo Martínez Ronda, portavoz de la Plataforma Onubense de Defensa del Castañar, asegura que este proyecto se lleva a cabo conjuntamente “con las Universidades de Huelva y Córdoba”, además de contar “con el apoyo de diversas entidades locales y autonómicas”, como es el caso de “Ifapa, las cooperativas de nuestra zona de la sierra, las del Valle del Genal de Málaga y las cooperativas agroalimentarias de Andalucía”.
¿Qué es lo que queremos del castañar de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche?, o ¿qué se puede hacer para mejorar su preservación y avanzar en la optimización de su producción para hacer de su explotación algo rentable? A estas y otras muchas preguntas que invitan a una profunda reflexión sobre la situación actual por la que atraviesa el sector del castañar serrano onubense son a las que tratará de dar respuesta el nuevo grupo específico de investigación en el ámbito andaluz en el que se trabaja desde la Plataforma Onubense de Defensa del Castañar.
Situación del castañar en la sierra
“Aquí la situación actual del castañar es que se abordan costes de producción elevados y sin que tengan un retorno de ingresos adecuado”, detalla Martínez Ronda, que también explica: “Estamos hablando de un sector con altos costes de producción porque no se trata de un cultivo al uso, sino que es una arboleda centenaria, con unos portes y unas alturas que dificultan mucho los trabajos de cuidado y mantenimiento”.
De igual modo, Martínez Ronda señala: “En la sierra existe un conjunto de enfermedades, como la tinta, que es lo mismo que la seca en las encinas y alcornoques, y está el chancro, que apareció en Huelva en 2014, según fue registrado por la Junta de Andalucía, y al que se le debe hacer un tratamiento preventivo específico a través del sector público, ya que se puede agravar si no se hace adecuadamente. También hay el plagas que son endémicas, que en otras zonas de España se han resuelto con tratamientos convencionales, no biológicos, algo que aquí no se puede hacer porque el castañar está dentro del Parque Sierra de Aracena y Picos de Aroche”. Asimismo, el portavoz de la Plataforma agrega que “no es lo mismo tratar árboles de 30 metros de altura que otro de 10 metros, teniendo en cuenta que tampoco se pueden utilizar drones”, por lo que considera que es necesaria “una revisión de las normas, que deben ser cambiadas por las administraciones”.
Resultados insatisfactorios en la campaña de recogida
Tras finalizar hace un mes la temporada de recogida de la castaña en las 2.500 hectáreas productivas que existen en nuestra sierra, con un total de “unos 5 millones de kilos de producción” de las variedades Comisaria, Helechal, Planta Alájar y Diego Vázquez, el portavoz de la Plataforma Onubense de Defensa del Castañar califica el resultado de la campaña de ‘mediocre’, dado que, según apunta, “llovió tarde y parte de los frutos se quedó pequeño, con lo que mucha castaña ha ido para industria y ha habido muy poca con calibre para venta en fresco”.
No obstante, Arturo Martínez Ronda afirma que “el cultivo de la castaña es rentable, además del valor turístico y medioambiental que posee, pero se necesita un impulso para nuevas plantaciones, para reforestaciones, para control de plagas y enfermedades endémicas, además de otras inversiones que se deben hacer con el soporte de las administraciones”, aunque también matiza: “No es una cuestión de las variedades de castañas, sino de la edad de la arboleda. Compaginar árboles centenarios con producción intensiva es una contradicción. Cabe hacer una reflexión sobre qué es lo que queremos con el castañar de la sierra. Hay que pensar si lo que queremos es lo que tenemos ahora o un cultivo de sustitución de la arboleda. Porque plantar nuevos castaños supondría que hasta dentro de diez o quince años no se tiene productividad”.
Ante tales cuestiones, el representante de la Plataforma Onubense de Defensa del Castañar informa de que “avanza en todo esto requiere de inversión y la investigación sobre el castañar en Andalucía no existe porque el castañar es un cultivo minoritario y no está incluido en la Red de Alerta Fitosanitaria. El castañar en Andalucía solo se da en nuestra sierra y en la zona del Valle del Genal, en Málaga”. De ahí que la Plataforma Onubense de Defensa del Castañar vea como una prioridad esencial la creación del grupo específico de investigación científica sobre el castañar que impulsa en estos momentos dentro de nuestro ámbito autonómico.