La Asociación de Productores y Exportadores de la Fresa de Huelva, Freshuelva, ha hecho balance de la campaña 2024/2025, que se ha cerrado con una producción total de 210.345 toneladas de fresas, lo que supone una bajada del 5% frente a la campaña anterior. Según la entidad, el descenso ha estado condicionado por factores climáticos y productivos, con especial impacto de las lluvias sobre las variedades tempranas, afectadas durante su fase de maduración.
A pesar de ello, la campaña ha mostrado un comportamiento positivo en los mercados de exportación, con una demanda estable y precios similares a los del ejercicio anterior. La diversificación varietal ha contribuido a mantener la valoración del producto en destino.
Respecto al resto de frutos rojos, la producción de frambuesa se ha reducido un 6,5%, hasta las 37.660 toneladas, y la de mora ha caído un 11%, con un total de 1.890 toneladas. Por el contrario, el arándano ha registrado un crecimiento del 8%, alcanzando las 63.150 toneladas, impulsado por la entrada en producción de nuevas plantaciones y el alargamiento del calendario gracias a variedades tempranas y tardías.
En términos de exportación, el sector ha logrado incrementar el valor global de las ventas, con especial protagonismo del arándano, que crece un 24% hasta los 350,8 millones de euros. También destaca la fresa, con un aumento del 9,5% en su valor exportado, hasta alcanzar los 699,3 millones de euros. La frambuesa mantiene su estabilidad con un ligero descenso del 0,5% (229,6 millones), mientras que la mora revierte su tendencia con un crecimiento del 10,5% (18,3 millones).
Por países, Alemania y Reino Unido siguen siendo los principales destinos de los frutos rojos onubenses, con Francia como tercer mercado en fresa y frambuesa. En el caso del arándano, Países Bajos se consolida como el tercer destino en volumen y valor.
Desde Freshuelva se valora positivamente el resultado comercial, destacando la fortaleza del sector y su capacidad de adaptación, basada en la innovación varietal, la diversificación de mercados y el mantenimiento de estándares altos de calidad y seguridad alimentaria.
La asociación también ha insistido en la necesidad de que las administraciones públicas, tanto nacionales como europeas, adopten medidas para garantizar una competencia justa frente a las importaciones procedentes de países terceros. En este sentido, Freshuelva reclama mecanismos de reciprocidad, como las cláusulas espejo, para que las exigencias sociales, laborales y medioambientales se apliquen de forma homogénea en todo el mercado europeo.