El PSOE de Huelva ha evitado pronunciarse este viernes 16 de enero sobre si el Ejecutivo central debe o no firmar el documento para ceder a la Junta de Andalucía las competencias de las obras de la presa de Alcolea, una opción que implicaría destinar el presupuesto inicialmente previsto a otro proyecto en la provincia.
La posición socialista llega después de que un acuerdo inicial entre el Gobierno y la Junta quedara en el aire tras unas declaraciones del exalcalde de Huelva Gabriel Cruz, que provocaron la ruptura del entendimiento entre ambas administraciones sobre el futuro de esta infraestructura.
En este contexto, el secretario de Organización del PSOE onubense, Francisco Baluffo, ha reclamado a la Junta de Andalucía “lealtad institucional” y ha pedido que el Gobierno andaluz cumpla primero con sus compromisos pendientes con Huelva antes de asumir una obra que es de competencia estatal para finalizarla.
Baluffo ha defendido que el Gobierno central mantiene su compromiso con la provincia y ha criticado que se utilicen infraestructuras estratégicas como la presa de Alcolea en el marco de la confrontación política. En este sentido, ha advertido de que no se puede jugar con proyectos clave ni con los intereses del sector agrícola por motivos electorales.
El dirigente socialista ha señalado además que la desconfianza de los regantes respecto a la presa tiene un responsable claro. “Entiendo que los regantes desconfíen del Partido Popular, que es el único responsable de que esa obra ahora mismo no sea una realidad”, ha afirmado.
Sobre los plazos de ejecución, Baluffo ha evitado concretar fechas y ha trasladado la responsabilidad a otras administraciones. “Eso habría que preguntárselo a Fernández Pacheco y al Gobierno de España”, ha señalado.
En cualquier caso, ha insistido en que la solución pasa por el entendimiento entre administraciones y ha subrayado que “lo más importante es que las dos administraciones se pongan ya de acuerdo dentro de un marco de lealtad institucional”, para desbloquear una infraestructura largamente reivindicada en la provincia.
La presa de Alcolea vuelve así al centro del debate político en Huelva, en un escenario marcado por la falta de consenso institucional y la incertidumbre sobre el destino final de una obra considerada clave para el desarrollo agrícola y económico del territorio.