"Desesperante". Así catalogan las ecologistas la situación que se está viviendo en zonas limítrofes al Parque Nacional de Doñana.
Cada día de patrulla se traduce, según manifiestan, en el descubrimiento de un nuevo vertedero de residuos de todo tipo. Basura que se está depositando en los arroyos y términos que, incluso, suponen pasos reconocidos de Lince Ibérico (linx pardinus).
Colchones, bidets, motores de lavadora o botes de pintura, son fácilmente visibles en entornos que, supuestamente, merecen una especial protección dada la importancia de la avifauna, que precisa de estos ecosistemas para poder desarrollar su existencia.
Residuos que, además de la contaminación directa a los acuíferos, puede suponer un peligro real especialmente para las aves ya que estas acaban sufriendo accidentes por ingesta de microplásticos, amputaciones por cables o heridas cortantes en sus picos.
UNA ABUBILLA HERIDA EN LOS VERTEDEROS, Y SU FELIZ RECUPERACION, SUPONE UNA ENORME SATISFACCIÓN PARA EL GRUPO ECOLOGISTA FEMENINO
Como muestra de ello, “Mujeres por Doñana” reseña el caso de una abubilla común (upupa epops) a la que encontraron herida y desnutrida, con una herida cortante en el pico durante una patrulla en uno de los arroyos afectados.
Felizmente, la abubilla pudo recuperase rápidamente en el Santuario Animal “Wendy Clements” de Doñana, y a las pocas jornadas fue puesta en libertad.
Pero está feliz anécdota supone un solo grano de arena en el peligro que, cada día, corren batracios, reptiles y pequeños mamíferos inmersos, a la fuerza, en un escenario repleto de residuos tóxicos.
SOLICITAN A LA JUNTA DE ANDALUCÍA QUE CONFIE LA GESTIÓN MEDIOAMBIENTAL EN PROFESIONALES CUALIFICADOS
Para la Asociación femenina resulta realmente preocupante que durante meses "nadie haya hecho absolutamente nada", al tiempo que estas escombreras crecían día a día.
Estas activistas se definen como “proactivas” y se ofrecen para colaborar con las instituciones de forma altruista, pero manifiestan que es preciso reducir el volumen insostenible de elementos políticos en el ámbito de la protección de la naturaleza y, dentro de una nueva mentalidad, sustituirlos por profesionales comprometidos con el medio ambiente y el desarrollo sostenible.
Les preocupa, después de lo sucedido en Valencia con la tragedia de la DANA, que, tras meses de vertederos en vías fluviales, ningún responsable haya puesto freno a este fenómeno que podría acarrear consecuencias imprevisibles.
Las ecologistas han comunicado el problema al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil SEPRONA y están seguras que, como en otras ocasiones parecidas, el cuerpo armado se pondrá a trabajar para averiguar el origen de estos vertidos y la responsabilidad de las corporaciones municipales para retirar de inmediato toda la basura.